Los daños ocasionados fueron tasados en más de 150 millones de pesetas
14 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Un arquitecto y un constructor figuran entre los acusados por el ministerio fiscal tras el derrumbamiento de un edificio en la calle Plácido Peña en Vilalba. En el banquillo también se sentó el propietario del terreno. Para cada uno de ellos el ministerio público reclama seis meses de multa e indemnizaciones millonarias. La vista oral se celebró en la jornada del martes en el Juzgado de lo Penal número 1 de Lugo. Los hechos ocurrieron hace ahora doce años, tiempo que tardó la justicia en concluir el procedimiento. Los acusados por el ministerio público son José Luis Eimil Vázquez, propietario del terreno y representante de la sociedad Proeitra; José Luis Eimil Trasancos, arquitecto y José María Cruña Puente, contratista. Los hechos que dieron lugar al juicio ocurrieron en la noche del 2 al 3 de marzo de 1989 en el número 16 de la calle Plácido Peña de Vilalba. El fiscal considera que los acusados comenzaron la construcción en dicho solar de un edificio que constaría de seis plantas y dos sótanos. La acusación pública considera que los trabajos de excavación en el solar fueron realizados con la omisión de las más elementales previsiones técnicas y reglamentarias por parte del arquitecto y el contratista «y con la vulneración del mínimo deber objetivo de cuidado exigido, teniendo en cuenta la naturaleza de los trabajos, las características del terreno, las condiciones de los edificios colindantes y la propia ejecución de las obras». Grave imprudencia Según el fiscal, además de todo lo expuesto anteriormente, las obras se desarrollaron «sin utilizar las técnicas básicas de la construcción» que deberían garantizar la seguridad de la casa colindante, la número 14. El propietario del solar y promotor de la edificiación no llegó a designar aparejador para las obras. El ministerio público considera que todos los hechos relatados, «que han de reputarse gravemente imprudentes», motivaron el derrumbe de la parte posterior de la edificación asignada con el número 14, colindante con el edificio en construcción. La planta baja del edificio afectado estaba destinada a almacén de materiales de construcción y electrodomésticos. Los daños en este almacén fueron tasados en casi veinte millones de pesetas y los perjuicios económicos en casi cien millones, según los informes. Además quedó derruida parte de la planta primera de la casa 14 en la que estaba instalado un centro médico, atendido por tres facultativos. Los daños fueron tasados en 1,1 millones y el perjuicio económico en 6,6 millones.