Cacharro anunció medidas contra el socialista Manuel Martínez por acusar al ente de «prácticas clientelares» Con el apoyo del PP quedaron ayer desestimadas las reclamaciones del BNG para la concesión de ayudas a comunidades de vecinos, tanto para actividades culturales como de otro tipo. Las demandas del PSOE y Bloque pidiendo más control en las obras por parte de los concellos y criticando al PP de «prácticas clientelares» provocaron que Cacharro anunciara medidas contra el PSOE por las acusaciones.
28 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La celebración de un pleno ordinario en agosto no impidió que la sesión en la Diputación se prolongase durante dos horas. Tanto Fernández Haro (BNG) como Manuel Martínez (PSOE) pidieron más control por parte de los concellos en las obras vecinales que financia el ente provincial, más transparencia y el seguimiento de las mismas por parte de miembros de todos los partidos con representación provincial. El Bloque pidió la aplicación de criterios de necesidad y prestación pública, y el PSOE, defendió ayudas «máis participativas», calificando las bases que rigen los concursos como «caixón desastre». Martínez tachó algunas prácticas de «clientelares», acusación que el presidente del pleno, Cacharro Pardo, no dejó pasar por alto y advirtió «que se emprenderán las medidas oportunas». Xaime Cancio (PSOE) preguntó por las asignaciones de 50.000 pesetas que la Diputación otorgó «sin criterios» a algunos entes. Rodríguez Andina (PP) pidió pruebas de las acusaciones y Pombo, más colaboración con grupos que trabajan todo el año. Con respecto a las demandas del PSOE para que la Diputación mejore la calle Primo de Rivera de Rábade, de su propiedad, el presidente del ente recordó que ni el alcalde rabadense, Fernández Montes, ni los técnicos del ente, pedían la mejora del firme, sino de otros servicios. Cacharro acusó a Martínez de acudir al pleno «sin saber de lo que se habla».