La Romería da Pena do Pico llega a reunir hasta mil aficionados a esta practica que va perdiendo adeptos Hoy comienzan los festejos de la Romaría da Pena do Pico en Becerreá. Esta noche se instalará una emisora con un indicativo especial para el señalado día y se hará una acampada para pasar la noche en el monte. Mañana se festejará la romería con una exhibición de vehículos 4x4, una misa y los clásicos juegos para niños. La afición a la radio va a menos en los últimos años, por culpa de los avances tecnológicos en la telefonía móvil y en Internet. De todas maneras, la radio ha marcado un época en este país.
11 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La Romaría de Pena do Pico es un encuentro anual que organizan los radioaficionados lucenses y del resto de Galicia. Se comenzó a celebrar en el año 1984 como una fiesta anual para festejar la instalación de un repetidor en ese monte y como la celebración fue creciendo en adeptos, se terminó haciendo una romería. El primer día de la fiesta se instala una emisora de radio con un indicador temporal, que otorga el Gobierno para este tipo de eventos, y se hace una acampada para pasar la noche en el monte y prepararse para la fiesta del día siguiente. El domingo inaugurará la romería la competición-exhibición de vehículos 4x4 «Rodastolas», a cargo del club de 4x4 de Becerrea. Después, habrá multitud de juegos para niños con trofeos para todos los participantes, una misa al aire libre, que dará el cura de Pena Maior, y una merienda en una explanada de pinos. La radioafición es una práctica que con los años va perdiendo adeptos por la proliferación de nuevas tecnologías. Y es que ahora basta con una conexión a Internet para ver lo que ocurre en cualquier lugar del mundo. De todas formas, la radio era hasta no hace muchos años un medio de comunicación que facilitaba muchas tareas a algunas instituciones como periódicos, protección civil, bomberos, etc... Además, la colaboración y el apoyo que prestaban los radioaficionados era desinteresado. Una de las razones por las que ahora se sigue utilizando es para aprender idiomas, ya que se puede conversar con gente de cualquier país. Un elemento de ocio Pero fundamentalmente, dejados atrás los años en que la radio tenía mucha importancia, el radioaficionado encuentra en esta práctica un elemento de ocio. Para ello hay competiciones que consisten en localizar el mayor número posible de radioaficionados de todos los lugares. Se compite con tarjetas y se otorgan diplomas a quien, por ejemplo, reúne las 52 provincias españolas o un determinado número de paises, etc... Por supuesto, lo mejor son los amigos que se van haciendo con el tiempo.