Las del conjunto etnográfico de Santa Comba están pendientes de licencia y concesión de la restauración Esta semana se inició la primera de las dos obras de restauración de molinos incluidas en el Proder Miño en el municipio de Lugo. Se trata de un inmueble ubicado junto al río Rato, que será el futuro centro de interpretación del Miño. Sin embargo, la Diputación sigue a la espera de recibir la licencia para el de Santa Comba, en el que serán invertidos setenta millones de pesetas.
15 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Tras sucesivos problemas burocráticos surgidos entre el Ayuntamiento de Lugo y la Diputación, esta semana fueron iniciados los trabajos de recuperación del antiguo molino ubicado en el tramo final del río Rato, que forma parte de las obras incluidas por la entidad provincial en el plan Proder Miño. De acuerdo con las previsiones, los trabajos estarán finalizados en el primer trimestre del próximo año, plazo a partir del cual será instalado en las dependencias el centro de interpretación del Miño. Sin embargo, los trámites para la rehabilitación del molino de Santa Comba, el otro que también fue incluido en el Proder, van más lentos y el plazo para su ejecución será más justo, dado que existe una limitación impuesta por este plan. A pesar de que el acuerdo ya fue adoptado por el organismo local, la Diputación aún sigue a la espera de recibir la licencia para las obras, si bien tiene pendiente la adjudicación de los trabajos. Para el centro de interpretación tiene presupuestados 58 millones de pesetas, mientras que en el conjunto etnográfico de Santa Comba el presupuesto sube a setenta millones, al margen de los diez millones que costó el inmueble y la finca de una hectárea que lo rodea. En este último caso, alrededor de veintiséis millones serán aportados con cargo al Proder Miño. Ambos proyectos plantearon problemas similares, ya que el organismo municipal no permite la instalación en los inmuebles de establecimiento de hostelería, por lo que la exigencia fue soslayada con la propuesta de creación de recintos para la degustación de productos del país. En Santa Comba, una de las edificaciones aledañas, de más reciente construcción, estaba destinada a restaurante y ahora será la dedicada a la exposición, cata y venta de esos productos. Este último conjunto, que consta de ferrería, molino, aserradero, pesquería, fábrica de luz, moa de afilar y de otros artilugios movidos por agua, será destinado a centro etnográfico, para la visita de colegios y todo tipo de colectivos, ya que, al no poder disponer de un restaurante más amplio, su rentabilidad económica es dudosa. También recuperarán la finca como zona de recreo, e incluso podrá ser incrementada con otras adquisiciones.