Guerra de análisis por el agua de la traída

Carlos Cortés
Carlos Cortés TABOADA / LA VOZ

TABOADA

El PSOE dice tener pruebas de que no es potable y el Ayuntamiento sostiene que sí lo es

04 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

En octubre del 2014 un vertido de purín de origen aún desconocido contaminó el tanque del agua de Taboada y obligó a cortar el servicio. Fue el incidente más grave de una larga lista de problemas de un servicio de abastecimiento de aguas de funcionamiento precario, que ha servido como arma arrojadiza en más de una ocasión entre la oposición y el gobierno local. Y sigue sirviendo. En el PSOE aseguran que el agua no está en condiciones de ser consumida y dicen tener documentos que lo demuestran. En el Ayuntamiento tienen sus propios análisis y aseguran que no reseñan ninguna anomalía.

El origen de esta última polémica está en un análisis que el PSOE local decidió encargar por su cuenta y con sus propios medios. La portavoz municipal de esta formación política, María Amo, explica que si tomaron esa decisión es porque están convencidos de que al alcalde Ramiro Moure nunca se ha interesado seriamente por este asunto. Así que lo encargaron, y el resultado que les dio confirmó sus sospechas, pero los alarmó: «A proba conclúe literalmente que ?la muestra no cumple, para los parámetros analizados, las especificaciones establecidas en la legislación?».

Los responsables locales del PSOE no han difundido copias de ese análisis a los medios de comunicación, pero sí los han colgado en su página de Facebook. El laboratorio firma los resultados con fecha del 22 de febrero, pero en las copias no se aprecia qué día fueron recogidas las muestras analizadas ni en qué punto se tomaron. De acuerdo con ese documento, los parámetros que dan resultados anómalos son la turbidez, de 9,7 a pesar de que el máximo legal para consumo humano es cinco; el ph, que está entre los 7 y los 15,7, pero no debería pasar de 9,5; y los coliformes, un tipo de bacteria que se usa como indicador de contaminación, porque aparecen y no deberían. En cambio, los datos de amonio y nitritos son normales.

Pero el Ayuntamiento dispone de sus propios análisis y el alcalde Ramiro Moure asegura que ninguno de los realizados últimamente ha dado resultados que hagan temer por la calidad del agua que consumen los vecinos. Moure admite un problema cuando se producen lluvias intensas o prolongadas. Reconoce que esos días llega a los grifos enlodada, porque la depuradora no es capaz de tratarla. También explica que hace un tiempo un análisis detectó niveles bajos de cloro, pero ese es un problema de tratamiento del agua que se corrige.

En todo caso, el alcalde precisa que el agua de la traída de Taboada está sometida a análisis periódicos y que desde el incidente del purín del año 2014 no han detectado ningún problema de salubridad como el que denuncia el PSOE. No hay por lo tanto ninguna previsión de suspender el suministro o lanzar recomendaciones de precaución en el consumo del agua.