Décima, un modelo de Ribeira Sacra en el corazón de Amandi

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

SOBER

ALBERTO LÓPEZ

José Manuel Rodríguez elabora un tinto de autor fiel a las virtudes que abrieron camino a la denominación El presidente del consello???regulador da continuidad a una arraigada tradición familiar

16 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En las tiendas especializadas en vinos es fácil encontrar unos estuches, con la apariencia de un libro encuadernado, que se presentan con el sugerente título de La nariz del vino . En vez de hojas, en su interior aparecen incrustados unos pequeños frascos cuyo contenido permite ejercitar la capacidad olfativa; evocar los recuerdos de moras de los tintos maduros o el sello de vainilla de la madera nueva. De tener que encerrar en uno de esos diminutos tarros de esencias los aromas de la mencía en la Ribeira Sacra, lo ideal sería echar mano de cualquier añada de Décima, el vino que elabora en Amandi José Manuel Rodríguez, presidente de la denominación de origen desde su puesta en marcha. Si Décima se ajusta al prototipo de la bodega artesanal que define a la subzona de Amandi, su responsable ha encarnado el modelo de viticultor-?elaborador-?distribuidor que caracterizaba hasta no hace mucho a la Ribeira Sacra. Después de implicarse en el mundo del vino casi accidentalmente, la historia de José Manuel Rodríguez como bodeguero corre pareja a la de la propia denominación. La memoria del tostado De familia de cosecheros de siempre en la ribeira de Doade, no fue consumidor de vino hasta bien entrada la treintena, aunque aún hoy asome a su memoria el sabor de aquellos míticos tostados de la niñez, que se elaboraban convirtiendo las uvas blancas en pasas sobre una cubierta de paja y en los corredores orientados al poniente. José Manuel Rodríguez ayudaba en el cuidado de la viña como en cualquier otra faena propia de una familia del campo, hasta que el fallecimiento de su padre le obligó a tomar las riendas de las viejas cubas de castaño. Al tiempo que se encargaba de organizar la feria del vino de Sober, comenzó a trabajar en Rectoral de Amandi, la bodega que sentaría las bases de Ribeira Sacra. Allí hizo sus pinitos en enología de la mano de Federico Ponce, «un dos homes que máis saben desto e do que aprendeu moita xente, aínda que algún xa nin se acorde», dice José Manuel Rodríguez. A medio camino entre su bodega tradicional y las experiencias innovadoras sobre temperaturas de fermentación de Rectoral, adquirió forma el estilo de Décima: «un pequeno adegueiro ten que saber o necesario para conseguir un viño persoal á marxe do asesoramento técnico que reciba». ¿Y cuál es la singularidad de Décima? «Non podes buscar o viño que lle guste a todo o mundo. Trato de aproveitar a riqueza aromática e a frutosidade que definen á Ribeira Sacra», responde el autor. Hay quien piensa erróneamente que Décima hace referencia en su etiqueta a la legendaria legión romana. En realidad, lleva el nombre de los tributos que antaño se pagaban al clero, y que ahora José Manuel Rodríguez rinde a los que saben apreciar cada añada su apuesta por la diferencia.