Los arcos ocultos del puente viejo obligan a parar una obra en Monforte

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

MONFORTE DE LEMOS

La plaza, con el puente al fondo, ayer tras la paralización de los trabajos.
La plaza, con el puente al fondo, ayer tras la paralización de los trabajos. CARLOS CORTES

Patrimonio decidirá si se puede instalar otro cableado soterrado en la plaza del Doctor Goyanes como plantea la empresa

18 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Suele suceder y esta no ha sido una excepción. Los arcos del puente viejo de Monforte ocultos por cambios urbanísticos que experimentó el antiguo Cantón de Bailén en las primeras décadas del pasado siglo, y por la posterior apertura del paseo del Malecón, afloran desde entonces cuando se hace necesario levantar el pavimento de la actual plaza del Doctor Goyanes. Acaban de asomar nuevamente durante una excavación motivada por las obras mejora del suministro eléctrico con las que se busca zanjar los problemas existentes en el centro de salud, situado en el tramo inicial de la contigua calle Doctor Casares. El «hallazgo» obliga a revisar el plan inicial que se iba a seguir en los trabajos, paralizados desde ayer. La Dirección Xeral do Patrimonio tendrá la última palabra.

Las primeras zanjas se abrieron la pasada semana, después de un apagón registrado en el centro de salud. Las excavaciones para instalar el nuevo cableado —que conectará con el transformador más próximo— dejaron a la vista uno de los dos arcos que fue cubriendo el pavimento en el último siglo en ese lateral del puente viejo, cuya estructura se prolongaba originalmente casi hasta la entrada de la calle Abelardo Baanante. Dos arqueólogas acudieron desde Santiago a supervisar los trabajos a instancias de la empresa. Su colega municipal elaboró a su vez el informe que ahora esta en manos de la dirección de Patrimonio de la Xunta.

Cautelas arqueológicas

El plan especial de protección del conjunto histórico artístico de Monforte cataloga el puente viejo —al igual que el entorno de la muralla— como zona prioritaria a efectos de «cautelas arqueológicas». Un sondeo realizado mediante georradar servirá para calibrar en este caso concreto cómo pueden ejecutarse las obras sin alterar los elementos del subsuelo de valor patrimonial. La exploración mediante esa técnica revela que los arcos que permanecen tapados en la plaza del Doctor Goyanes carecen de relleno, por lo que la empresa encargada de la instalación eléctrica plantea hacer pasar el cableado por el interior del más próximo a la calle Huertas.

El puente viejo, en su configuración más reciente, fue construido en la segunda mitad del siglo XVI por Pedro Rodríguez de Ramberde por encargo de Catalina de la Cerda Sandoval, séptima condesa de Lemos. Los expertos sostienen que posiblemente sustituyese a un viaducto anterior sobre el Cabe que tendría seis arcos. Actualmente, existen otros dos de pequeñas dimensiones que están soterrados del lado en el que se ubica el convento de Santa Clara.

La Universidad de Vigo realizó en el 2014 un estudio con georradar de la estructura oculta del puente viejo de Monforte cuyas conclusiones fueron recogidas por una publicación científica internacional. Aquella investigación abogaba realizar comprobaciones periódicas sobre el estado de conservación de estos restos. «El hueco en ambos casos está vaciado y abierto y eso implica una menor estabilidad», señalaban entonces los expertos.

El Cantón de Bailén, antes de la reforma realizada a comienzos del pasado siglo
El Cantón de Bailén, antes de la reforma realizada a comienzos del pasado siglo ARCHIVO F. AIRA

Otra reforma paralizada en 1993 descubrió viejas calzadas

Las obras de la instalación eléctrica que obligaron a levantar un tramo de la plaza de Doctor Goyanes pararon ayer antes del mediodía. La zona donde se excavó está vallada y el hueco cubierto con una plancha metálica. El arco del puente existente en sus proximidades es el que se tapó más recientemente, como consecuencia de la apertura de una calle en el Malecón. El otro, próximo al inicio de Abelardo Baanante —A Calexa— quedó soterrado en los primeros años del siglo XX con la reforma del Cantón de Bailén.

La plaza ya reformada en una foto anterior a la apertura del Malecón
La plaza ya reformada en una foto anterior a la apertura del Malecón ARCHIVO F. AIRA

La presencia de los arcos del puente ya propició en 1993 la paralización cautelar de las obras de renovación del colector de la red de saneamiento a la entrada de la calle Doctor Casares. Entonces salió a relucir la existencia de dos antiguas calzadas que confluían en el viaducto, una de ellas datada en el siglo XVI.