FOGONAZO | O |
28 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA FÓRMULA parece sencilla. Una sonora pataleta en el salón de plenos y gritos de «con mi voto no cuentes». Así se han frustrado muchos proyectos en Monforte. Planes que aparecen y se esfuman, al ritmo del berrinche del respetable, sin llegar nunca a concretarse. Hasta que el ministerio de turno se cansa y opta por la peor solución. Ya se sabe, la ley de Murphy.