Todo apunta a que el informe elaborado por los dos académicos y entregado a la Consellería de Cultura no fue aprobado, ni tan siquiera revisado por la comisión de monumentos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En la fechas en que se redactó, la mayor parte de los académicos estaban de vacaciones. La visita de los dos expertos a Monforte tuvo lugar el 22 de julio y dos días después el informe ya estaba redactado. Según algunas fuentes, en la declaración ante la fiscalía lucense fueron interrogados sobre este particular y, al parecer, los dos técnicos incurrieron en contradicciones. Por la presunta destrucción del patrimonio histórico figuran como imputados, además del director xeral de Patrimonio, el alcalde y varios concejales de la comisión de gobierno de Monforte, así como también responsables de las obras del parador.