José Manuel Silva recuerda la historia de la denominacón de origen en su tercer pregón para la Feira do Viño de Chantada
11 mar 2019 . Actualizado a las 07:52 h.Cerca de 20.000 litros de vino corrieron este fin de semana Chantada durante la primera de las ferias que la Ribeira Sacra dedica a este sector todos los años entre finales del invierno y principios del verano. Chantada celebraba este año la edición número 37 de su Feira do Viño, que tiene fama de ser la más multitudinaria de todas. Y efectivamente, miles de personas llenaron en las horas punta del viernes, el sábado y el domingo la carpa principal del certamen, la de los puestos de las dieciséis bodegas participantes. El pregón de José Manuel Silva fue hoy el acontecimiento central de la última jornada de la feria.
Hijo predilecto de Chantada, alto funcionario de la Unión Europea con responsabilidades en materia de agricultura viticultura... el perfil de José Manuel Silva es muy goloso como para que el Ayuntamiento de esta localidad no lo aprovechase para ser el pregonero del certamen. Y vaya si lo ha aprovechado. La de hoy fue la tercera vez que José Manuel Silva se subía al escenario de la Feira do Viño de Chantada para decir el pregón. Él mismo lo recordó nada más empezar. «Sinto interrumpir a actuación da banda de gaitas, probablemente bastante máis interesante que o que eu teña que contar por terceira vez».
José Manuel Silva empezó con humor, pero terminó hablando muy en serio. «No ano 92 -contó aún con la inercia del arranque irónico coñecín sete tolos cando viñen dar o meu primeiro pregón a esta feira». Se refería a los bodegueros que formaron el núcleo duro que impulsó en aquella época de la denominación de origen Ribeira Sacra. El segundo pregón llegaría en el año 2000, y para entonces la denominación de origen y la marca Ribeira Sacra ya empezaban a despuntar.
Y en ese momento se puso serio para hablar del futuro. Desde su experiencia como gestor de la política agraria de la UE y también como pequeño bodeguero en la Ribeira Sacra, recordó que la ordenación del territorio sigue siendo un reto sin resolver, como lo demuestra que en la denominación de origen haya más viñedo abandonado que en producción. Y se refirió a la reciente declaración de la Ribeira Sacra como BIC para pedir a la Xunta que acompaña esta decisión con apoyo económico directo a viticultores y bodegueros, como sostenedores del paisaje que hay que proteger.
Desde el viernes, todo por la feria
Todo el centro de Chantada estuvo paralizado por el certamen desde el viernes por la tarde, porque la feria atrae alrededor de los puestos de las bodegas cientos de puestos de venta ambulante, atracciones festivas para niños y hasta un mercado paralelo de artículos de ocasión organizado por el comercio local. El sábado la fiesta se prolongó hasta la madrugada con una verbena bajo la carpa de las bodegas y ayer fue imposible aparcar en todo el centro de la localidad hasta bien entrada la tarde.
Las dieciséis bodegas que acudieron esta vez al certamen ?cuatro más que el año pasado? pusieron sus vinos a la venta a un mínimo de siete euros la botella de vino joven, el mismo precio para los tintos que para los blancos. Al acto central del día, la lectura del pregón a la una de la tarde, asistieron numerosos representantes políticos, de ayuntamientos de la zona, la Diputación y la Xunta.