Una ruta señalizada lleva a los miradores de Pena Pombeira y A Cruz
27 abr 2014 . Actualizado a las 06:50 h.El macizo rocoso de Pena Pombeira se eleva sobre una meseta que alcanza una cota de 703 metros, la más alta del municipio de Pantón. Es una zona coronada por grandes bloques graníticos a los que la fuerza erosiva de los vientos y las lluvias hizo adoptar caprichosas formas. Llamado antiguamente Pena Palumbaria, el paraje aparece mencionado en documentos medievales y es escenario de leyendas fantásticas de los míticos mouros. Pero la zona también ofrece unas espectaculares vistas sobre el cañón del Sil, de las que se puede disfrutar gracias a una ruta recientemente señalizada. La longitud total, según el recorrido que se haga, está ocho y diez kilómetros, con ida y vuelta.
El recorrido empieza en las cercanías de la localidad de Frontón a través de la carretera que lleva a O Regueiro. Iniciada la ruta, al cabo de unos setecientos metros, aparece a la izquierda un desvío señalizado en una pista de tierra hacia el mirador de Pena Pombeira. Ignoramos este desvío -salvo que queramos ir primero a este mirador- y seguimos de frente en dirección a O Regueiro para visitar el mirador de A Cruz.
En el kilómetro 2,6 hay a la izquierda un desvío señalizado para A Cruz. Son dos kilómetros por una pista de tierra hasta hallar un nuevo desvío a la derecha para este mirador, que se halla a una distancia de 750 metros. Una gran cruz de granito corona un saliente rocoso desde el que se dominan unas impresionantes vistas del cañón del Sil y los barrios de la parroquia de Pombeiro. La cruz fue erigida por los vecinos en memoria de unas misiones populares que impartieron dos frailes a mediados de la década de 1950.
Una vez visitado este paraje, desandamos el último tramo para salir a la pista principal. Luego hay que torcer a la derecha y seguir por ella unos cuatrocientos metros hasta una señal que nos indica el camino al mirador de Pena Pombeira. Arranca a la derecha de la pista principal, discurre a lo largo de unos unos setecientos metros por una meseta salpicada de peñascos y finaliza en el mirador de Pena Pombeira. Unas barandillas de madera facilitan la observación del paisaje desde este punto, con el monasterio de Santo Estevo y las tierras de Nogueira de Ramuín a la izquierda. Abajo se ven los barrios de Pombeiro y su iglesia románica y a la derecha, las tierras de Carballedo, Chantada y Monforte.