Septiembre se despide con casi toda la ribera del Miño aún sin vendimiar

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

CHANTADA

ALBERTO LÓPEZ

El consejo regulador contabilizó solo 1,5 millones de kilos de uva

02 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El horizonte de los cinco millones de kilos de uva, referente del consejo regulador de Ribeira Sacra para esta campaña, todavía está muy lejano después del primer fin de semana fuerte de la vendimia. Septiembre se despide con la entrada de poco más de un millón y medio de kilos en las 76 bodegas de la denominación de origen que la iniciaron la recogida. Doce todavía no empezaron y hay nueve que dieron por concluida la recogida por este año.

La vendimia se abrió con carácter general el pasado 26 de septiembre, pero antes de esa fecha ya se habían recogido 424.991 kilos de uva. De ello se desprende, según los datos del consejo regulador, que desde el inicio de la campaña fueron recogidos poco más de un millón de kilos, procedentes en su inmensa mayoría de viñedos de la ribera del Sil.

Desde Vilachá de Salvadur, en A Pobra do Brollón, hasta Chanteiro, aguas abajo del Sil, ya en la subzona de Amandi, está casi todo el viñedo vendimiado a estas alturas. Solo algunas bodegas como Guímaro, de las últimas en cerrar la campaña habitualmente en Ribeira Sacra, todavía tienen sin recoger el grueso de la producción.

«Polo de agora vendimouse o Sil, e non todo. Queda practicamente todo o Miño e outras ribeiras como a de Espasantes», señala el presidente del consejo regulador. En zonas como Chantada la vendimia no se ha iniciado en las zonas más altas, como San Fiz o Sabadelle, y también queda mucha uva por recoger en otras riberas, como la de Nogueira. «Aquí a xente está á espera de que empece a recoller a Rectoral. Aínda así, a colleita é moi desigual en produción. Hai quen non vai vender uva porque ten a xusta para facer o seu viño», dice un viticultor chantadino.

El lastre de las lluvias

De aquí al próximo domingo, se sabrá si el tirón de la Rectoral de Amandi, y los flecos que quedan por vendimiar de las bodegas menos madrugadoras, son suficientes para alcanzar los cinco millones de kilos previstos. «Hai zonas de Chantada ou Quiroga que van con retraso. Nos sitios coa terra máis fonda, a choiva rebaixou moito o grao», apunta un bodeguero. Y a partir de ahora, según los expertos, tampoco se gana mucho con esperar. «A uva pode recuperar o grao que tiña antes da auga, pero dificilmente pode ir a máis», detalla un técnico.

El pasado domingo, sin embargo, desfilaron hacia Monforte, a lo largo de todo el día, remolques con cajas de uvas procedentes de la ribera de Doade que se destinarán presumiblemente a vinos caseros. «Este ano as adegas o están pensando moito antes de coller as uvas. Hainas que parece que non teñen moitas ganas de mercar uva», opina un cosechero.