Un enjambre de abejas fue retirado ayer de la fachada de un edificio en el casco viejo de Chantada, con ayuda de un apicultor. Una mujer que caminaba por la calle de la Paz fue la primera en ver que en la parte baja de la galería de una de las casas que dan a la plazuela, en el tramo medio de esa calle, colgaba un panal de abejas.
La mujer avisó en el Ayuntamiento, desde donde enviaron a operarios del grupo municipal de intervención rápida a comprobar la situación. En vista del tamaño del enjambre y del riesgo que suponía tratar de sacarlo de allí sin medios y protección apropiados, decidieron recurrir a un especialista.
A las cuatro de la tarde, un apicultor local, David Asper Cereijo acudió al lugar y retiró el enjambre.
La operación duró muy poco. Primero roció las abejas con un dispersor de agua e inmediatamente las metió en un pequeño saco, que depositó en el remolque de un vehículo del Ayuntamiento.