Empanadas de todos los sabores

Alberto López alberto.lopez@lavoz.es

CHANTADA

Un año más, la asociación de vecinos de la monfortina parroquia de Ribas Altas organizó la fiesta de la empanada y la larpeira. Como cada año fueron muchos -varios cientos de hecho- los que se acercaron el domingo al área recreativa de A Barxa para dar cuenta, no solo de empanadas de los más variados sabores, sino también de asados, churrasco o pulpo. El día invitaba a disfrutar de una comida campestre. Y si no, que se lo digan a todos los que optaron por ocupar las mesas del área recreativa en lugar de comer bajo la carpa donde la gran mayoría decidió comer. Entre los que escogieron esta última ubicación estaban el alcalde de Monforte, Severino Rodríguez, y el diputado socialista José Tomé, que acudieron acompañados de familiares y amigos. A Barxa dará cabida en pocos días -12 y 13 de septiembre- a los conciertos de las fiestas de la parroquia. El primer día actuará la orquesta Emperadores y el segundo la conocida Charleston Big Band. Habrá que acercarse a bailar el Merengue de Rosalía.

A bailar, saltar y cantar se acercaron cientos de personas la noche del sábado al Festival do Castro que se celebraba en Pantón. Y vaya si bailaron. Primero, durante la comida, con el grupo Os Veraneantes a ritmo de charanga, luego, ya durante los conciertos nocturnos con grupos como Aira da Pedra, los míticos Festicultores , o los divertidos ritmos de Os Cuchufellos , que seguían tocando a las tres y media de la madrugada, cuando aun quedaban por actuar el grupo Son do galpom y los conocidos Dios ke te krew , que acabaron de actuar cuando los gallos ya cantaban al nuevo día, más allá de las seis y media de la mañana. El canto del gallo. Más que cantar, en el barrio de Santa Mariña, en Chantada, los vecinos están que trinan. ¿Por qué? Están molestos porque el ayuntamiento no colocó en la zona más que un arco de luz durante las fiestas patronales. Tras hablar con los responsables y no conseguir que estos -por cuestiones de presupuesto- pusiesen más luminarias, un grupo de vecinos decidió comprar banderas de papel -españolas y gallegas- como las que se colocaban antaño y darle a las calles del barrio un ambiente un poco mas festivo.