Es la fiesta del vino de Chantada, pero hace ya tiempo que se ha convertido en una excusa perfecta para montar un largo fin de semana de diversión difícil de encontrar en los inviernos del sur de la provincia de Lugo. Tanto es así que los mayores llenos son siempre por las noches. Todas esas horas de trajín necesitan de mucha gente que trabaje mientras la mayoría se divierte. Las pulpeiras, por ejemplo, casi tan imprescindibles como los puestos de las bodegas. Nuri trabaja en una pulpería de Ribadavia que viene siempre a la Feira do Viño. Lleva cuatro años en Galicia -es colombiana- y dos en la feria de Chantada. Sabe, porque se lo dicen mucho, que el color de su piel la hace exótica para un puesto de pulpo, pero le gusta su trabajo: «Es animado, hablas con la gente...». Nuri apenas disfruta del otro lado de la fiesta, pero Cristina de la Torre procura hacerlo. Es periodista de Televinte, la televisión local de Chantada, y este fin de semana le supone mucho trabajo extra. «É fácil facer entrevistas na feira porque a xente se solta moito co viño», dice. ¿Pero no se sueltan demasiado? «A partir das sete da tarde hai que andar con máis ollo, si», dice entre risas. Como de noche no hay entrevista que valga, a ella le queda tiempo para divertirse durante las verbenas. También a Patricia Novoa, que el sábado atendía junto a una compañera el puesto de la asociación de comerciantes en la feria de muestras paralela a la del vino. «Non hai queixa, sairemos dar unha volta en canto pechemos o posto».