Pulpo y pasodobles en el castro

Carlos Cortés
Carlos Cortés CHANTADA

CHANTADA

Los irreductibles de la tradicional fiesta de la parroquia de Mato cumplieron con el rito anual de la comida alrededor de la segunda ermita más popular de Chantada

18 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

«No se vende casi nada». El lamento de la chica ecuatroriana que vende chucherías lo tapa el envite de la orquesta que arranca con un pasodoble la sesión vermú de la fiesta de As San Lucas, en el castro de San Amaro. Son las dos de la tarde y ya no hay manera de encontrar un asiento libre bajo el toldo de las pulperías. Media Chantada y toda la parroquia de O Mato se divierte al lado de la ermita del castro. Para entonces, el lleno no sólo es total en las pulperías. También en los prados habilitados por la comisión de fiestas como zona de aparcamiento, a dos euros por coche. La gente no dejó de llegar en toda la mañana, al ritmo que se iban sucediendo las misas en la ermita, repleta de gente hasta los topes. Muchos aceleraron el paso para no perderse la procesión y el paseo ritual de la imagen de San Lucas por encima de los feligreses para librarlos de los males de oído. Casi todos vienen de Chantada, donde el 18 de octubre es fiesta local desde hace años. Pero hay quien opina que la romería de As San Lucas pierde fuelle. De hecho, el Concello parece interesado en cambiar de fecha el festivo. Oposición y gentío Como es natural, los asiduos a esta romería no están de acuerdo. Germán Vázquez carga con dos cohetes entre el gentío arremolinado frente al palco de la orquesta. «Non, eu non son da comisión, os foguetes son para a hora do café», aclara. Él vive en la cercana aldea de Abral y come en su casa con sus invitados, y no en el castro. Pero no entiende por qué hay que buscar otra fiesta local. «Se houbo menos xente estes últimos anos -dice- foi polo temporal, porque non fixo bo tempo». No lo tiene tan claro la pulpeira Isaura González, que viene al castro de San Amaro desde O Carballiño todos los años desde hace casi dos decenios. Ella sí ve un decaimiento evidente, pero apoya sus argumentos en números. Hace recuento y dice: «Antes viñamos oito pulperías e agora somos tres, e das tres cantinas que se poñían hoxe só segue vindo unha. Pero non é un problema de Chantada, é xeral, porque hoxe as romerías grandes, como o Corpiño, os Remedios ou os Milagres son moi grandes, pero as outras esmorecen». Seiscientos kilos Aunque para ir hacia abajo el San Lucas de Chantada conserva un fuelle notable. Y eso también lo dicen los números. Más de seiscientos kilos de pulpo fueron devorados en apenas tres horas en el campo de la feria. Y no menos de trescientas personas comieron sobre el suelo o en mesas de picnic en los campos de los alrededores. Son los irreductibles del San Lucas. Uno de ellos es Anxo Moure, el fundador del colectivo ecologista Xevale. No falta ni aunque truene. Sostiene que esta fiesta tiene carácter e historia. Recuerda que cuando él era pequeño -tiene 38 años- aún se organizaba un teatrillo de títeres en la ermita. «Daquela, ir ó San Lucas era ir ver ó Barriga Verde», recuerda. Y, por supuesto, también rechaza cualquier posibilidad de quitarle a la romería el escudo del festivo local. En todo caso, el año próximo el 18 de octubre no será fiesta en Chantada. Pero no porque el San Lucas haya sucumbido, sino porque cae en sábado y se cambia el no laborable para el 8 de septiembre, el día de la multitudinaria romería de la ermita del Faro, ésta sí, la más popular de Chantada.