Dos años llenos de luces y sombras

Carlos Cortés
CARLOS CORTÉS CHANTADA

CHANTADA

La comisión vecinal por la defensa del patrimonio de Chantada se queja de la falta de colaboración institucional en su segundo aniversario En un municipio acostumbrado a las iniciativas efímeras, los dos años que acaba de cumplir la comisión vecinal por la defensa del patrimonio son doblemente meritorios, por la consistencia que parece demostrar el colectivo y por lo inédito de su apuesta. La comisión aglutina a asociaciones de todo tipo, a grupos de vecinos y a particulares preocupados por el respeto a un patrimonio histórico amenazado por el abandono. Al hacer balance de estos dos años, trufados de algunos éxitos y muchos problemas pendientes, los responsables de la comisión reconocen haber logrado «moi poucas melloras» y cargan contra las instituciones.

15 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los primeros pasos de la comisión vecinal por la defensa del patrimonio chantadino se dieron entre elogios extrañamente unánimes. Dos años después, sin embargo, está claro que la prometida colaboración de las instituciones públicas se perdió en los girones de las primeras disputas y en la polémica por el asfaltado del acceso al castro de San Amaro por parte del Ayuntamiento. La comisión nació de la inquietud generada por el incendio de la iglesia de Pesqueiras, en el que desapareció una talla románica de la Virgen. Aquel fue, según recuerdan hoy los portavoces de la comisión, «un feito vergonzoso polo que ninguén quixo asumir responsabilidades». Más allá de la búsqueda de los responsables, aquel accidente puso de manifiesto la falta de medios eficaces para proteger el patrimonio monumental del municipio. Primera reunión La comisión logró para su presentación en público una reunión con el delegado provincial de la Consellería de Cultura a la que sus representantes acudieron acompañados de los responsables municipales de Chantada. Todos estuvieron de acuerdo en aquel primer encuentro en que hasta entonces «non se lle prestara demasiada atención a esta zona». En palabras de los portavoces de la comisión, los representantes institucionales prometieron «iniciar unha etapa de actuacións que aseguraran o mantemento dos bens máis necesitados de melloras urxentes». Algunos de estos objetivos se cumplieron. Otros no. Es más, a juicio de la comisión, «os elementos máis significativos seguen nun estado vergonzoso por culpa da deixadez institucional». La comisión sostiene que la lista de asuntos pendientes es demasiado larga. Las pinturas murales de Nogueira de Miño y de Pesqueiras, la cruz de la iglesia románica de Bermún, los deteriorados retablos barrocos de diferentes parroquias, los pazos de A Elfe, Sobrado, Casa da Tulla o Casa da Sáa, el balneario de Mouriscados, las sepulturas antropomorfas de Fornas, la arquitectura de la ribera...