El Ayuntamiento remitió a la Xunta un proyecto presupuestado en 2,5 millones de euros para dotar de doble carril los 1.300 metros que separan las dos rotondas
29 ene 2026 . Actualizado a las 05:10 h.El Ayuntamiento de Monforte planteó a la Xunta de Galicia, a la que corresponde la titularidad del vial, la conveniencia de desdoblar el tramo de la calle Chantada comprendido entre la rotonda del Hórreo y la glorieta que está situada en la confluencia de los corredores de Lugo y Lalín. «Hoxe é a principal vía de entrada á cidade», apunta el alcalde de Monforte, José Tomé, en referencia a esta arteria urbana. El proyecto fue encargado por el gobierno municipal a un estudio local de arquitectura y ya se remitió a la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestructuras. La ejecución del doble carril en ambos sentidos de la circulación, en un trayecto de 1,3 kilómetros de largo, precisaría de una inversión estimada de 2,5 millones de euros.
Tomé desveló la existencia de este proyecto en la última sesión plenaria municipal. Según indicó entonces, la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestructuras, María Martínez Allegue, le solicitó una copia para valorar la viabilidad de su ejecución. El alcalde, consultado ayer al respecto por este diario, prefirió no avanzar más detalles. Desde su gabinete de prensa indicaron que dará a conocer el proyecto en una rueda de prensa prevista para la próxima semana. Sobre la financiación, que se supone sería mediante un convenio entre ambas administraciones, se limitó a decir durante el pleno que es una actuación que la Xunta no puede eludir por tratarse «da segunda cidade da provincia».
El proyecto para dotar de doble carril al tramo final de la calle Chantada salió a relucir en la votación de una propuesta de modificación de los plazos de ejecución del convenio entre el Ayuntamiento y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil para urbanizar tres arroyos que atraviesan Monforte. La portavoz del PP, Katy Varela, acusó al alcalde de practicar una política de «anuncios propagandísticos» y cuestionó que la obra vaya a ejecutarse por los problemas del Gobierno central para sacar adelante los presupuestos del Estado.
Tomé, por el contrario, defendió la plena vigencia del convenio y dijo, por otra parte, que confía en que no haya impedimentos por parte de la Xunta para cerrar un acuerdo similar en lo relativo al desdoblamiento de la calle Chantada. Según indicó, el incremento del tráfico en su tramo final precisa de una «gran obra» como la que plantea el Ayuntamiento y no solamente del «trociño» de acera que se dispone a acondicionar la consellería a la altura de la nave del Salón del Mueble.
Cambios en el tráfico
La inauguración del corredor de Lugo, en octubre del 2015, redujo en Monforte de forma drástica el tráfico en la travesía del Morín, entrada y salida obligada hasta entonces del flujo de vehículos con la capital de la provincia. Ese circulación se trasladó mayoritariamente a la calle Chantada, en cuya parte final confluye la rotonda tanto de ese corredor como del que conduce a Lalín, que desde la glorieta también permite conectar con la N-120. Según datos de la Xunta, el tráfico en los tramos más próximos a Monforte de la nueva carretera de Lugo aumentó un 30% en su primer año de funcionamiento.
Esa nueva realidad movió al Ayuntamiento a pedir, a finales del 2015, que la administración autonómica realizase mejoras en el tramo de la calle Chantada que propone desdoblar. La Axencia Galega de Infraestruturas llevó a cabo al año siguiente trabajos de reparación del firme y procedió a instalar pasos de peatones elevados para reducir la velocidad de los vehículos.
La nueva senda fluvial costará dos millones más por los pasos bajo la vía del tren
El plan que se ejecutará en convenio con la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil contempla la urbanización de los tramos urbanos de los tres arroyos que atraviesan Monforte a través de una nueva senda circular de cuatro kilómetros que enlazará sus respectivos cauces. La idea inicial era que el proyecto fuese licitado en el 2025 y que las obras pudiesen estar completadas en el 2028. Los plazos, sin embargo, no se cumplieron y el pleno aprobó una modificación del cronograma que posterga la terminación de las reformas al 2029. El retraso se debe a la solución por la que se ha optado finalmente en los puntos en los que el paseo deberá sortear el obstáculo que supone la vía del tren, que obligará además a incrementar en dos millones de euros el presupuesto que se barajaba en un primer momento.
Los técnicos plantean la colocación de estructuras prefabricadas de hormigón bajo la vía del ferrocarril en los lugares en los que será necesario dar salida al sendero circular. Estos cajones se instalan con gatos hidráulicos de gran capacidad, sin necesidad de llevar a cabo obras que puedan suponer una afección del tráfico ferroviario. La contrapartida a esta ventaja es su elevado coste, que hará que el presupuesto de las obras pase de 4.125.000 euros a más de seis millones.
El alcalde explicó en el pleno que el incremento de costes correrá a cargo de la confederación hidrográfica en su práctica totalidad. La aportación del Ayuntamiento que recogía el convenio en su redacción inicial era de 825.000 euros. De los dos millones de incremento, según los datos facilitados por Tomé, la aportación municipal será solo de 20.000 euros más.