Adiós al «runner» del garaje

Luis Díaz
luis díaz MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Las limitaciones para hacer deporte no son tan estrictas en los pequeños municipios
Las limitaciones para hacer deporte no son tan estrictas en los pequeños municipios MIGUEL VILLAR

La veda se abrió para paseantes y corredores en el paseo fluvial y la concurrida «ruta del colesterol»

02 may 2020 . Actualizado a las 18:18 h.

Paisaje de chándal y runners en calles y zonas verdes de Monforte, en el primer día desde el inicio del confinamiento en el que se permitió salir a caminar y practicar deporte. No fue la avalancha que pronosticaban algunos, pero el arranque de la desescalada cambió por una horas el atípico paisaje urbano que impone el estado de alarma. A las ocho de la mañana, los paseantes más madrugadores asomaban puntuales por la ronda urbana -rebautizada como ruta del colesterol- y el paseo fluvial. Tampoco los runners se demoraron a la hora de dar rienda suelta a la zapatilla. «A ver si ahora dejan de correr en los garajes», se oía decir a una señora en el Parque dos Condes.

Cercano ya a su segundo mes, el confinamiento comenzaba a hacer estragos entre los adictos a la actividad física. También entre los más sedentarios, si no tenían hijos pequeños que justificasen una salida fuera de la compra en el súper. Por los garajes comenzaban a asomar, antes de este sábado, desde caminantes absortos en las melodías de sus cascos a sudorosos runners con el síndrome de abstinencia. «Es que en casa ya no hay quien aguante», se excusaban al tropezar con el vecino que solo pretendía sacar el coche.

Pese a los esperado del día, más que avalancha fue un goteo de salidas. El día amaneció nublado pero sin lluvia para los que eligieron la mañana. Los que prefirieron esperar a la tarde lo hicieron tras una tarde de bochorno casi veraniego. La mayoría evitaron las zonas que previsiblemente podían estar más concurridas. A lo largo de toda la jornada, las fuerzas de seguridad vigilaron que se cumpliesen las directrices del ministerio. De momento, pesa el miedo.