Los dos técnicos ven un partido complicado

Luis Conde LA VOZ

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Una de las imágenes del partido de este mediodía estará en uno de los banquillos. Será en el del Real Oviedo, en el que se estrena José Ángel Ziganda. El técnico se hizo cargo del cuadro asturiano esta semana y llega con el objetivo de salvarlo.

El nuevo inquilino del banquillo del Real Oviedo, aún admitiendo la importancia de los puntos en juego, considera que el choque no es definitivo. «No es una final, eso es cuando es todo o nada. Este domingo no se acaba nada. Si ganas hay que seguir. Hoy tenemos que dar nuestra mejor versión, mayor concentración posible, hay que ir con esa mentalidad», señaló Ziganda.

El preparador visitante reconoce que el partido no será sencillo, teniendo en cuenta lo que se juegan los lucenses. «El Lugo está centrado en lo suyo y saldrán con la moral alta al ganar la semana pasada. Espero un rival complicado, partido igualado y competido», concluyó.

El entrenador del CD Lugo, Curro Torres, que destaca el potencial de su oponente, considera que el cambio de entrenador es un estímulo para el Oviedo. «Es un contratiempo más para nosotros», indicó Torres.

Al igual que su homólogo en el banquillo visitante, el preparador local espera un choque complicado. «Somos dos equipos en necesidad y va a ser un partido muy competido. Nos jugamos mucho», concluyó.