La mujer que teje sobre las montañas

Una aldea de la Ribeira Sacra recibe a estudiantes de moda de todo el mundo


OURENSE / LA VOZ

«La belleza natural es una fuente enorme de inspiración creativa para mí. No dejo de fotografiar las plantas, las mariposas, el paisaje tan dinámico de la Ribeira Sacra». Esta es la principal razón por la que Anna Champeney decidió instalarse hace unos años en A Teixeira, adonde viajó desde Inglaterra. Anna Champeney Textile Studio es un microestudio de diseño que se especializa en colecciones limitadas y de gama alta, de foulards y tejidos para interiores realizados con telares. «Mis clientes son hombres y mujeres en búsqueda de algo elegante, contemporáneo y de una calidad muy alta. Son personas que tienen suficiente confianza en si mismas como para elegir una pequeña marca independiente española en vez de marcas grandes de lujo», señala.

Tanto es así que por su estudio han pasado multitud de alumnos que quieren conocer no solo el trabajo que realiza sino el secreto de poder hacer algo personal desde un rincón muy especial de la Ribeira Sacra ourensana. Ese interés la ha llevado a organizar cursos intensivos. «Vienen de toda España pero también de más lejos. Este verano tengo alumnos de Chile y Sudáfrica, por ejemplo. Hay estudiantes del mundo de la moda, pero cuento con profesores, ingenieros, arquitectos y enfermeras... Personas normales apasionadas por el mundo de creatividad y el tejido», explica.

Disfrutando de este marco y de la experiencia con Anna Champeney se encuentran estos días dos jóvenes diseñadoras de Japón y Reino Unido. Nanae Komiya, de Tokyo, tiene experiencia como diseñadora -ha hecho camisas para Marks&Spencers- y también ha trabajado en la industria textil en Japón. Tiene ganas de crear su propio estudio textil en Tokyo y está en A Teixeira para aprender más sobre el funcionamiento de un pequeño estudio artesanal de diseño.

Experiencias únicas

Nadine Wilde, de 23 años, es una estudiante de Stoke-on-Trent, de la Universidad de Loughborough, en el Reino Unido. Quiere crear su propia marca, al terminar sus estudios. «Nanae y Nadine me están ayudando un montón, preparando telares para producción y para prototipos, y también ayudando con tareas de márketing y control de calidad. Es un placer trabajar con jóvenes diseñadores», dice Anna Champeney.

«Descubrí los diseños de Anna por Internet hace años, en el 2013, y desde entonces quise venir a Europa para descubrir cómo funciona un estudio textil como el de Anna. El trabajo de prácticas aquí es muy interesante y agradable. Anna ha compartido las experiencias conmigo y me ha aconsejado mucho», señala Nanae. La joven japonesa explica que durante todo este tiempo ha visitado Ourense, Castro Caldelas, Monforte y Santiago «Tengo muchos recuerdos muy positivos sobre Galicia; la gente es muy agradable y comprensiva con personas extranjeras como yo, que no entendemos ni español ni gallego. Sin dudas, volveré», comenta.

Por su parte, Nadine se enteró de la existencia de Anna Champeney en su universidad: «Lo conocí por estudiantes que habían realizado prácticas en años anteriores. Cuando me hablaron de una mujer que teje en telar en las montañas de España sabía que tenía que venir», detalla mientras sonríe.

Durante este tiempo, Nanae produce muestras y prototipos y prepara telares, mientras Nadine realiza controles de calidad de las mantas, repasando y corrigiendo los pedidos. También ayuda con la creación de prototipos para nuevos productos y realiza estilismos para la fotografía de productos. «Me he involucrado en varios temas del márketing, como el manejo de los medios sociales como Facebook y Instagram», explica.

Además de aprender, la estancia en A Teixeira le está aportando más cosas a la inglesa: «Tejer en un estudio con vistas, aprender nuevas técnicas, pasear en las montañas y el río Sil, y disfrutar de las conversaciones entre nosotras». «Normalmente trabajo sola en mi estudio en Tokyo, así que valoro mucho las oportunidades para compartir ideas y experiencias, y aprender de otras personas con experiencia del mismo sector», añade la japonesa.

El objetivo de Nanae Komiya a la hora de venir a Ourense es, como profesional, ser diseñadora textil autónoma e indica que las prácticas con Anna le han ayudado mucho, aportando ideas y conocimiento sobre la creación y gestión rentable de un negocio de pequeña escala. «No tenía mucha idea o conocimiento concreto antes de venir, y volveré al Japón con muchas ideas», señala.

Nadine Wilde, indica que la experiencia de estar en Galicia le ha enseñado cómo vivir de manera sencilla, disfrutando al máximo de la proximidad a la naturaleza, la conexión con otras personas. «Las conversaciones con Anna me han estimulado y entusiasmado muchísimo. Ahora tengo un abanico de ideas para explorar después de terminar los estudios. Me siento muy agradecida al poder ver una cara distinta de España y experimentar un trato tan humano, tan amistoso de todas las persona que he encontrado. Me doy cuenta, mucho más que antes, la importancia e impacto de compartir experiencias y conocimiento. En cuanto al conocimiento técnico del diseño textil en telar, la experiencia con Anna me ha abierto los ojos a las oportunidades infinitas que resultan de usar diferentes tipos de telares, diferentes puntos y la colaboración», dice.

Tradición e innovación

El taller de Anna Champeney es el claro ejemplo de que se puede trabajar con las últimas tecnologías desde cualquier lugar del mundo. «El telar me ha dado una libertad que no tienen ni tejedores artesanales ni la industria. Se sigue pasando cada pasada del tejido manualmente con una lanzadera, pero me permite tejer diseños con una sofisticación y complejidad inimaginable por los tejedores de antaño. El telar es manual pero se conecta a un ordenador portátil que dirige el diseño», relata.

 

«La vida en el campo tiene sus problemas, pero es mucho más saludable»

Anna Champeney no está de paso en Ourense. La inglesa ha encontrado en la Ribeira Sacra el mejor lugar donde trabajar y enseñar. Supo que lo más importante era la inspiración y cree que este es el mejor lugar donde encontrarla. No solo hace sus propios productos sino que enseña a jóvenes diseñadores de todo el mundo a crear una marca, apostar y, sobre todo innovar sin perder el tacto de la tradición.

-¿Por qué escogió A Teixeira?

-Cristosende es la esencia de la Ribeira Sacra en miniatura, con vistas sobre el río Sil, las viñas, y los soutos de castaños centenarios. Obviamente, vivir en el campo tiene sus pros y sus contras; pero no son siempre los contras que uno espera: es frustrante que algunas agencias de transporte no recogen los productos vendidos de la tienda online desde el pueblo (a pesar de estar solo a diez minutos de la carretera nacional). Así que, la logística se complica y los gastos son más altos. Pero la vida en el campo es mucho más saludable en todos los sentidos, hasta el aire que uno respira y el agua que se bebe.

-Háblenos de su proyecto.

-Tengo un microestudio de diseño textil . La elaboración artesanal me permite, como diseñadora y artesana, una libertad y control extraordinario sobre el proceso creativo. El objetivo es la creación de tejidos que poseen belleza y singularidad. A veces uso los mismos hilos que usan las marcas de lujo. No obstante, el proyecto ha cambiado bastante en los últimos veinte años; al principio la idea era trabajar más con técnicas tradicionales y trabajar más estrechamente con el turismo. Pero no me salió bien y ahora comercializo los productos online y llego a una clientela internacional.

-¿Quiénes son sus clientes?

-La mayor parte de mis clientes son de España y Londres, pero también tengo en Alemania, Estados Unidos... Y me atrae también la idea de colaborar con otras marcas comprometidas con la calidad y diseño, tales como Kvadrat, Loewe o Nanimarquina. Y vendo directamente a clientes a nivel mundial, a través de la tienda online www.annachampeney.com.

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