La arquitectura ligada a los embalses se codea con los monumentos en la Ribeira Sacra

El poblado de Iberdrola en Montefurado es una de las modernas edificaciones que el paisaje cultural cataloga como BIC


monforte / la voz

El poblado de Covallos en Montefurado, construido por Iberdrola a mediados del siglo XX para albergar a los trabajadores de la central hidroeléctrica próxima, forma parte del patrimonio catalogado por la declaración de bien de interés cultural de la Ribeira Sacra. Junto con la subestación de Belesar o la capilla de Os Peares, figura entre las construcciones modernas que reciben una protección específica por su carácter destacado. Para el poblado de A Chaira cabría esperar esa misma consideración. Una de las 29 alegaciones que recibió la Consellería de Cultura pedía precisamente que fuese catalogado como BIC. La respuesta fue negativa.

Patrimonio no resta méritos al poblado de A Chaira, pero viene a decir que en la declaración de Paisaje Cultural no hay sitio para tanto monumento. «A figura de ben de interese cultural se reserva para os bens máis sobranceiros, e por definición, non pode ser aplicada a todos os bens con valor cultural. Por tal motivo non existe unha declaración de ben de interese cultural de todas as igrexas nin de todos os castros, e tampouco polo tanto de todos os poboados industriais», precisa esta dirección xeral.

Son algunos de los argumentos que figuran en la respuesta que recibió el BNG de Pantón, de cuyo grupo municipal partió la iniciativa de la alegación para que el conjunto de A Chaira fuese declarado BIC. La concejala de esta formación política, Rosana Prieto, va más allá del valor del poblado como muestra de la arquitectura asociada a la construcción de los embalses. «Non podo entender como non se declara BIC estando en pleno canón do Sil e tendo nas súas proximidades unha antiga vía romana e restos arqueolóxicos como as tumbas antropomorfas do Preguntoiro», señala.

Interés antropológico

La construcción de los embalses y de los poblados que albergaron a los trabajadores, apunta Patrimonio, «ten un interese antropolóxico evidente e forma parte da historia que debe contarse das comunidades locais». Pero los responsables de la declaración de BIC entienden que ese cupo está de sobra cubierto con la catalogación del poblado de Montefurado «así como de outros elementos desta época como a capela dos Peares ou a subestación de Belesar». Esta última construcción fue postulada para su declaración como BIC en el año 2015 por la Academia Galega de Belas Artes.

«Esta selección se fixo en relación con criterios comparativos, de representación e singularidade, estímase que representan suficientemente o período que se tiña intención de representar. Iso non implica que non se recoñeza o valor propio do poboado da Chaira, se ben non se estima que existan os argumentos para a súa declaración como ben de interese cultural», explica Patrimonio en su respuesta a la alegación del BNG. Desde el punto de vista de esta dirección xeral, la sola presencia del conjunto de A Chaira dentro del ámbito del paisaje cultural de la Ribeira Sacra «implica un nivel de protección suficiente para as súas características». Tras varios actos de saqueo, el contorno del poblado permanece vallado para dificultar el acceso a su interior.

En Pantón se encuentra, por otro lado, uno de los grandes ausentes en la declaración de BIC. El eremitorio de O Cotillón, vestigio más antiguo del monacato en la Ribeira Sacra junto con el monasterio de San Pedro de Rocas, sigue sin una protección específica. Una alegación del colectivo cultural O Sorriso de Daniel reclamaba la máxima protección para esta capilla rupestre, a la que se accede por una vivienda particular que permanece deshabitada desde hace años.

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