Han pasado más de diez meses desde el incendio más importante del sur lucense durante verano pasado
29 jul 2017 . Actualizado a las 09:02 h.Han pasado más de diez meses desde el incendio en la ladera este del monte Faro que arrasó más de cien hectáreas en el municipio de Chantada, el más importante del sur lucense el verano pasado. En este tiempo, la Consellería do Medio Rural ha llevado a cabo una serie de trabajos con el objetivo de recuperar la superficie dañada, de gran valor ecológico, e impedir la erosión de los terrenos.
Las labores comenzaron a mediados de noviembre e incluyeron el tratamiento de la vegetación quemada, el control de la erosión y la mejora y reposición de las infraestructuras dañadas. Todas estas tareas pudieron ser realizadas de forma mecanizada, ya que la pendiente del monte Faro es suave y accesible. La primera acción fue la retirada de los árboles afectados por el fuego. Eran pinos sin aprovechamiento económico que podrían haber dado lugar a ciertas plagas forestales. En total, fueron astillados un total de mil metros cúbicos de masa arbórea, dando lugar a 180 toneladas de residuos reciclables.
A finales de noviembre técnicos de la consellería desarrollaron un proceso de mulching manual en veintidós hectáreas, que consistió en esparcir varias pacas de hierba seca en la ladera afectada por el incendio. Esta técnica evita que la tierra sea arrastrada por las lluvias y que el terreno quede erosionado.
En una última fase, se llevaron a cabo distintas actuaciones para prevenir daños en las pistas que recorren el monte. Los trabajadores forestales limpiaron más de cuatro kilómetros de cunetas y abrieron otros cinco.
Cuando comenzó el plan de recuperación, expertos como Javier Guitián, catedrático de biología vegetal de la Universidade de Santiago, consideraban que la consellería se había demorado demasiado y que en los dos meses que habían transcurrido desde el incendio se podría haber producido un arrastre importante de tierra en las zonas que quedaron sin cubierta vegetal.
Zonas casi desérticas
El agente forestal Miguel López comparte está opinión y cree que algunos terrenos quedarán prácticamente desérticos. Lamenta además que se hayan perdido más de veinte hectáreas de pino silvestre del país que no va a ser replantado. En su mayoría, estos árboles superaban los sesenta años de antigüedad. Por otro lado, denuncia que algunos caminos a la altura del Chao de Seixas utilizados por los forestales han quedado intransitables debido al uso de maquinaria pesada durante los trabajos de los técnicos de la Consellería.
El fuego cuyas secuelas se trataron de paliar se declaró en la parroquia chantadina de Requeixo el 4 de septiembre de 2016 pasadas las tres de la tarde y se extendió monte arriba rápidamente. No fue controlado hasta las seis de la madrugada del día siguiente. El suceso ocurrió cuatro días antes de la romería de Nosa Señora do Faro, que congrega cada año a decenas de fieles venidos de las comarcas de Chantada y Deza e incluso de Ourense. Sin embargo, las llamas no afectaron al Camino da Virxe, que los romeros recorren de rodillas como ofrenda a la Virgen.