El joven defensa monfortino es uno de los referentes del Atlético Escairón
08 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La polivalencia del defensa monfortino Borja Castro está contribuyendo de manera decisiva a la excelente trayectoria del Atlético Escairón. La posición natural del joven futbolista -tiene 25 años- es la de lateral derecho, un puesto en el que ha jugado esta temporada quince partidos, pero por necesidades del guion, su entrenador lo ha colocado en otras demarcaciones. En cinco encuentros se prodigó como lateral izquierdo, y el pasado domingo ante el Laracha lo hizo como central, en sustitución de Iago Otero. Pero hay más, y es que ante el Soneira saltó desde el banquillo y se colocó como interior.
Con estas prestaciones, para cualquier entrenador es un lujo contar con un futbolista de estas características. «Borja se ha ganado el puesto con trabajo y con las grandes actuaciones que ha tenido. En cualquier posición de la defensa que lo coloques rinde a un nivel óptimo», comenta el entrenador del Atlético Escairón, Alberto López.
El futbolista agradece los elogios de su técnico, que fue quién le dio la alternativa en la Preferente Autonómica. «Él me llevó para Chantada y me trajo a Escairón, por lo que le estoy muy agradecido. Entiendo que algo bueno vería en mí [sonríe], y quiero devolverle con trabajo y cumpliendo la confianza que deposita en mí», señala Borja Castro.
El monfortino es un entusiasta del fútbol, deporte con el que disfruta al máximo. Destaca por su calidad, su velocidad -se prodiga en acciones ofensivas por la banda- y por su contundencia a la hora de defender. Para cualquier delantero resulta complicado superar y deshacerse del marcaje de Castro. «Trabajo en cada entrenamiento para ganarme el puesto y para ayudar a que el Escairón logre su objetivo, que no es otro que la permanencia. Todo me está saliendo bien, pero quiero seguir creciendo y aprendiendo», añade Castro.
Feliz con sus compañeros
El defensa monfortino califica de «muy buena» la temporada del Atlético Escairón. Argumenta como una de las causas de la magnífica trayectoria del equipo el gran compañerismo que existe en la plantilla. «El ambiente es espectacular. Somos una familia, y los más jóvenes aprendemos de los cracks que compitieron en categorías superiores», dice Castro, que afirma que todos los viernes que pueden se van de cena, una forma de hacer grupo.
Borja Castro se formó como futbolista en el Calasancio, con el que logró dos ascensos a la División de Honor en cadetes y juveniles, con Nacho y Julio Corral como entrenadores. Una vez que finalizó su etapa como canterano, fichó por el Bóveda. Su actual entrenador, Alberto López, lo reclutó para la SD Chantada, equipo en el que brilló, y el pasado verano lo fichó para el Escairón. Su calidad lo convierte en candidato en jugar en Tercera.