Las madereras depositarán fianzas para poder realizar talas en Quiroga

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Es el primer municipio de la zona que actúa ante los daños en vías municipales

04 oct 2016 . Actualizado a las 22:21 h.

Quiroga se convertirá en el primer ayuntamiento del sur de Lugo que regula la protección de los viales de titularidad municipal frente a los daños causados por las talas forestales y el transporte de la madera. La referencia será el modelo de ordenanza en la que trabaja la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegmap), que ha pedido a los alcaldes que sigan un mismo patrón para regular este tipo de actividades. El texto aprobado inicialmente por la corporación de Quiroga está en fase de exposición pública.

Si no hay alegaciones, la ordenanza entrará en vigor el próximo 22 de octubre, un mes después de la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia. En caso de producirse reclamaciones, el pleno deberá volver a reunirse para valorarlas antes de la aprobación definitiva del texto. «Hay empresas muy serias que antes de nada vienen al ayuntamiento a informarnos. De lo que hacen otras, lamentablemente, nos enteramos cuando aparecen los destrozos», dice el alcalde, Julio Álvarez.

Usos condicionados

Quiroga es uno de los municipios de Galicia con mayor superficie forestal. La dispersión poblacional propia del interior es otra de sus características. De ahí que muchos núcleos habitados se encuentren en medio de las zonas arboladas donde desarrollan su actividad las empresas madereras. Esta situación «condiciona os usos do monte», según destaca la ordenanza, que incide en la necesidad de preservar el buen estado de conservación de las pistas municipales.

Pese a ello, los destrozos en estos viales están a la orden del día en todos los concellos del sur lucense. Quiroga, de momento, es el primero que se decide a atajarlos mediante una regulación específica. La ordenanza establece la obligatoriedad de comunicar las talas en las oficinas municipales y de depositar una garantía a modo de fianza como paso previo a la corta y posterior transporte de la madera. Las notificaciones deberán presentarse quince días antes, acompañadas de los datos de la empresa, de la referencia catastral del lugar afectado y de la autorización de la consellería correspondiente.

No se podrá iniciar tala alguna sin formular esta comunicación y sin el depósito de la garantía previa. El importe de las fianzas va de 1.800 a 5.000 euros, según el peso de los vehículos que vayan a ser utilizados. Están exentos, por no considerarse talas forestales, los trabajos de poda y desbroce, los clareos de ejemplares de menos de tres años y la supresión de árboles aislados.

Las garantías quedarán depositadas en la tesorería municipal y serán devueltas a las empresas cuando los servicios técnicos municipales certifiquen que la tala se ajustó a las exigencias de la ordenanza. En caso contrario, el importe de la fianza se destinará a la realización de los arreglos que resulten pertinentes.

Los propietarios asumirán la responsabilidad si no se identifica a la empresa

La actividad incontrolada de determinadas madereras ha motivado más de una desagradable sorpresa en Quiroga. Una tala causó recientemente importantes destrozos en una de las rutas turísticas homologadas de ese municipio. El Ayuntamiento pidió cuentas a la empresa, que a su vez derivó la responsabilidad en una subcontrata. Ambas acabaron resolviendo sus diferencias en el juzgado.

La ordenanza que entrará en vigor próximamente en Quiroga establece sanciones de entre 750 y 3.000 euros por el incumplimiento de sus directrices. Las multas y la responsabilidad sobre posibles daños competen al maderero, pero en caso de no ser identificado será el propietario del monte o de la parcela el que deba responder de ello ante el Ayuntamiento.

La realización de talas sin el depósito previo de la fianza se considera como una falta muy grave y está sancionada con multas de 3.000 euros.

Entre otros aspectos, la ordenanza prohíbe el almacenamiento de madera sobre los viales antes de su carga. De forma excepcional, el Ayuntamiento podrá denegar o limitar el acceso de la maquinaria por determinados viales si su estado de conservación así lo aconseja.