Unións Agrarias cree que deberían extenderse a cualquier pérdida de más del 30%
27 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Pasadas las veinticuatro primeras horas desde el anuncio de compensaciones económicas para los viticultores de Doade afectados por la tormenta del día 15, no ha trascendido ni una sola crítica a la decisión de la Xunta. Ni siquiera de los propietarios de viñas que el año pasado sufrieron estragos parecidos por otra granizada en la subzona del Bibei. Tampoco criticó la medida Unións Agrarias. Esta organización, habitualmente poco complaciente con la Consellería de Medio Rural, hizo público un comunicado en el que aplaude la concesión de ayudas, pero además aprovecha para deslizas una reivindicación: que se hagan sistemáticas para cualquier agricultor que sufra pérdidas en sus cosechas que superen el 30%.
Plagas y meteorología
Los portavoces de Unións Agrarias se proponen pedir formalmente a la Consellería de Medio Rural que articule una vía para que haya «unha partida de mínimos» para compensar plagas especialmente dañinas o episodios meteorológicos con efectos adversos en el campo. Como ejemplo, en este sindicato agrario mencionan los viticultores de la propia Ribeira Sacra que este año han visto mermada la cantidad de uva a vendimiar por efecto del mildiu. De hecho, los responsables de Unións Agrarias recuerdan que este hongo ha pegado fuerte este año en las cinco denominaciones de origen vinícolas.
Pero la línea de ayudas que reclaman no se limitaría sólo a la viticultora. Proponen extenderla a todos los sectores, siempre que los perjudicados acrediten daños suficientemente importantes. Podrían extenderse, por ejemplo, a los ganaderos que están viendo reducida sus reservas de forraje a causa de la sequía de este año.
Las causas de que haya tan pocas parcelas de viña cubiertas por seguros
Las compensaciones aprobadas por la Xunta esta semana llegarán únicamente a los viticultores que no tienen contratados seguros agrarios. En esta situación están la gran mayoría de los que tienen viñas en Doade y en la parroquia monfortina de Marcelle, afectada también por la granizada. Unións Agrarias (UU.AA) asegura que la culpa de la bajísima cobertura de seguros en las zonas de cultivo de la Ribeira Sacra es de la caída en la productividad que esta central achaca al precio de la uva y a los recortes de fondos aplicados por el Ministerio de Agricultura. «Esta situación vai comprometer gravemente a supervivencia económica dunha parte grande dos produtores afectados», advierten en Unións Agrarias.
A juicio de esta central, esta situación difícil justificaría la exención de cuotas de la seguridad social a los afectados «durante os meses precisos para equilibrar minimamente as contas». Pero a largo plazo, UU.AA reclama a Medio Rural que convoque la Mesa do Viño para establecer una estrategia de futuro para el sector. Ese foro debería también, según esta central, poner en marcha «unha negociación seria do prezo da uva de cara á próxima campaña, porque ao ser un produto perecedoiro esperar á vendima é meter presión aos viticultores, que acabarán por aceptar o prezo que queiran as adegas para poder vender».
Este sindicato defiende desde hace tiempo el uso en este sector de contratos homologados de compraventa de uva para garantizar precios justos para los productores.