Las ayudas servirán para compensar a los productores y reparar caminos y muros
26 ago 2016 . Actualizado a las 14:25 h.El Consello da Xunta, en la reunión semanal que celebró ayer por la mañana, aprobó la concesión de una ayuda de cerca de 60.000 euros para paliar los daños causados en los viñedos por la tormenta de granizo que cayó el pasado día 15 y que afectó considerablemente a los viñedos de las zonas de Doade, en Sober, y Marcelle, en Monforte. El Gobierno autonómico precisó que se ha habilitado una orden específica para abrir una línea de ayuda dotada con unos 500.000 euros para compensar la pérdida de producción de los viticultores afectados que no tuviesen suscrita ninguna póliza se seguros. La mayoría de ellos se encuentran en esta situación.
La medida aprobada por el Consello da Xunta estipula por otra parte que la máxima cantidad de dinero que podrá recibir cada productor es de 15.000 euros. Según indica la Consellería de Medio Rural, los propietarios que sufrieron daños en sus viñedos son en total 289. El área afectada -encuadrada en la subzona de Amandi-, de acuerdo con las estimaciones realizadas por los técnicos de referido departamento, abarca en total unas setenta hectáreas. Desde la consellería confirman además que -tal como indicaban los primeros cálculos realizados tras el suceso-, la cantidad de uva destruida ronda los 400.000 kilos. Las pérdidas directas suman unos 500.000 euros, agregan.
Por otro lado, los 100.000 euros restantes de la mencionada ayuda se destinarán a arreglar los desperfectos que causó la tormenta en la zona, que afectaron principalmente a los caminos de acceso a los viñedos y a los muros que protegen las terrazas vitícolas, entre otras infraestructuras. Las obras de reparación de estos destrozos ya se iniciaron en Doade y Marcelle en los días posteriores al siniestro.
«Coa máxima celeridade»
Al anunciar la concesión de estas ayudas, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, resaltó la necesidad de «afrontar coa máxima celeridade os danos para que os produtores afectados poidan continuar coa actividade o antes posible».
Trasladada al Gobierno central la petición de zona de emergencia
Los responsables de la Xunta, al dar a conocer las ayudas destinadas a los viticultores de Sober y Monforte, explicaron que ya se ha solicitado al Gobierno central la declaración de zona de emergencia -la figura que antes se conocía como zona catastrófica- para las tierras afectadas por el pedrisco. Esta iniciativa ya fue anunciada por la conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, en una visita que efectuó a Doade el pasado día 16.
El Gobierno gallego también ha solicitado al Ministerio de Hacienda que aplique una reducción a los módulos de estimación objetiva para las explotaciones vitícolas de las zonas afectadas. Por otro lado, pidió a la compañía estatal Agroseguro que acelere los trámites para conceder las compensaciones a los viticultores afectados que sí contaban con seguro.
Otra iniciativa puesta en marcha por la Xunta consiste en la realización de una evaluación técnica que tiene por objetivo «incluír a zona afectada nas axudas de restructuración e reconversión de viñedos», según explicó ayer Núñez Feijoo.
El consejo regulador espera que el apoyo oficial permita salvar gran parte de la próxima cosecha
José Manuel Rodríguez, presidente de la denominación de origen Ribeira Sacra -a la que pertenecen la mayoría de los viticultores afectados-, considera que la ayuda económica concedida por la Xunta servirá para «paliar dun xeito importante» los problemas causados por el pedrisco. «As axudas nunca son suficientes para cubrir todos os danos cando se padece unha desgraza como esta, pero de todas maneiras é un apoio importante», puntualiza.
Rodríguez recuerda por otro lado que la mayoría de los afectados por el siniestro «son pequenos produtores, a maioría dos cales nin sequera tiñan un seguro para compensar as perdas». La ayuda del Gobierno gallego a los viticultores, señala asimismo, no tiene por finalidad indemnizar por la cantidad de uva perdida, sino intentar salvar la mayor parte posible de la cosecha del próximo año, que con toda seguridad se verá muy mermada en el área afectada por la descarga de granizo. «Agora hai que coidar as cepas con tratamentos que resultan caros e estar moi pendentes delas durante os próximos meses, así que esa axuda é moi necesaria», añade.
Secuelas para el 2017
El presidente del consejo regulador indica por otra parte que los propietarios de los viñedos arrasados por el pedrisco «tamén van seguir afectados para o ano que vén e daquela non vai haber financamiento», pero cree que de todos modos «hai que encarar a situación con optimismo e esforzarse para que na próxima campaña haxa unha colleita o máis axeitada posible».