A sus 14 años, la deportista del Quicela ya compite con las séniores en conjunto
16 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.A sus 14 años, la monfortina Marta García Pérez se ha convertido en una de las promesas con mayor proyección de la gimnasia rítmica. A pesar de ser aún cadete, la joven promesa local compite en la modalidad de conjuntos con el equipo sénior del Quicela, que forman Rosalía, Sheila, Yedra y Sonia, al que ha ayudado a conquistar varias medallas tanto en el ámbito local, provincial y autonómico.
Ahora, García reconoce que el objetivo es llegar al campeonato de España. «Es un sueño y una ilusión que tengo. Este sábado en Ourense disputamos el torneo gallego y si nos clasificamos entre los tres primeros equipos conseguiríamos el pasaporte para el nacional. De todos modos, tengo que decir que será difícil, porque hay mucho nivel», indica.
Su vinculación con la gimnasia rítmica se remonta a cuando ella tenía cinco años. Esta modalidad la ofrecía su colegio como actividad extraescolar, y ese mismo año se creó el Club Quicela, al que dio el salto, sobre todo por las grandes cualidades que ya atesoraba y por lo que prometía.
«Aunque siempre iba a ver a mi padre jugar al fútbol y a mi hermana al fútbol sala, yo me decanté por la gimnasia, porque siempre veía campeonatos en la tele. Me anoté, empecé y ya quedé enganchada», añade García.
Su evolución
La evolución de Marta García fue meteórica. Empezó compitiendo en individual, bailando sola y en manos libres sin aparato. Luego ya pasó a la pelota, al aro y a la cinta. La joven deportista hace una abierta defensa de esta especialidad. «La gimnasia aporta flexibilidad y permite la socialización, ya que hace que no solo en el club, sino también en los campeonatos convivamos deportistas de toda Galicia», dice.
En esta evolución que ha experimentado Marta tiene mucho que ver su dedicación. La monfortina entrena tres días a la semana, entre las cinco y media de la tarde y las ocho. «Querer llegar lejos supone sacrificar una buena parte de tu tiempo libre, pero merece mucho la pena. Estoy muy contenta de practicar este deporte y además hacerlo en el Quicela», puntualiza.
Esta regularidad es necesaria para competir con garantías en los distintos campeonatos, sean nacionales, autonómicos o provinciales. «En los torneos los jueces tienen en cuenta el grado de dificultad a la hora de realizar las pruebas y la ejecución. Si realmente quieres hacerlos con precisión tienes que entrenar mucho», comenta Marta.
El futuro
A la pregunta de si en el futuro le gustaría vivir de la gimnasia rítmica, la deportista indica que ni se lo plantea, ni es posible. Su intención es compaginar sus estudios con este deporte. «Ahora quiero disfrutar de la gimnasia como deportista, y más adelante me gustaría compatibilizar mi profesión de profesora de educación infantil con el cargo de entrenadora», señala.
Marta admite que tan pronto pueda se incorporará al cuerpo técnico de Jessica Quiroga, entrenadora del Quicela, para ayudarla a entrenar a las gimnastas más pequeñas. Su preparadora es la máxima valedora de Marta, a la que le augura un gran futuro. «Le estoy muy agradecida, porque Jessica me ha enseñado todo lo que sé, y en las competiciones y en los entrenamientos siempre me está animando, diciéndome que llegaré lejos», concluye.
Marta García Pérez ya piensa en el torneo del sábado en Ourense, que puede valer un nacional.
«La gimnasia te aporta flexibilidad y además te permite conocer a deportistas de otros lugares»
Deportista del club Quicela