Reventones provocados por bolsas de agua abren agujeros en la ladera situada bajo Folgoso y cerca de A Teixeira
16 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Primero el agua y ahora la nieve. La crecida de todos los ríos y arroyos que caen por las montañas de O Courel dificulta desde hace días la circulación por algunas carreteras de Quiroga y Folgoso, aunque ayer solo permanecían cortadas dos en este último municipio. En uno de los casos, el de la que une A Campa con Vidallón, el corte va a durar, porque es preciso evaluar los destrozos provocados por el agua en un puente. Ayer además tuvieron que circular los quitanieves para despejar las principales carreteras. No nevó más que en las zonas altas, pero los automovilistas tuvieron que extremar la precaución en todo el norte del municipio de Folgoso do Courel y en el Alto do Boi, el punto más elevado del principal acceso desde Quiroga.
La Diputación anunció el sábado el corte de dos de las carreteras provinciales de Folgoso do Courel, la LU-P-1305, que permite circular desde A Campa al Alto do Boi por Vilar; y la LU-P-4701, que comunica A Pobra do Brollón con Folgoso a través de Parada. La de A Campa va a seguir cortada de forma indefinida, porque no se trató solo de que un arroyo se desbordase y pasase por encima, sino que la crecida destrozó un puente.
Dos tuberías taponadas
Sucedió a unos cientos de metros después del comienzo de esta carretera en las cercanías del pueblo de Vidallón. El material que arrastraba el arroyo Redeirexa se fue acumulando en el puente de esta carretera, apoyado sobre tres tuberías por las que pasaba el agua. Dos de esos pasos se tupieron y la fuerza del agua destrozó la calzada. El sábado, el agua casi arrastra un coche que se quedó atascado en el puente, aunque finalmente pudo ser remolcado sin mayores problemas.
Ayer, el río ya no pasaba por encima de la calzada, pero los destrozos en la estructura del puente eran muy importantes. Fuentes de la Diputación apuntaron por la tarde que esta carretera permanecerá cortada hasta que la fuerza de los arroyos baje y se pueda hacer una evaluación técnica del alcance de los destrozos. Si fuese posible reconstruir el puente por completo, las obras se tramitarían con rapidez, por el procedimiento administrativo habitual en caso de emergencia, pero seria preciso mantenerla cerrada hasta que terminasen. Sin los daños no son tan importantes, sería reabierta al tráfico y las obras de reparación se llevarían a cabo cuando fuese posible, pero ya mediante un procedimiento ordinario.
Además, la caída de árboles y ramas provocó también algunos problemas menores en otras carreteras de los municipios situados en e la Serra do Courel y sus alrededores.
Sin riesgo para las casas
Pero los destrozos provocados por el agua en O Courel no se limitan a las carreteras. Como ocurrió hace días en la aldea de A Teixeira, en el extremo norte del municipio lindante ya con Pedrafita, este fin de semana se abrieron dos grandes socavones en la ladera situada bajo las casas de Folgoso.
No hay riesgo para ninguna construcción, porque sucedió a una distancia suficiente del pueblo, pero se trata de dos agujeros de un tamaño considerable. Tienen alrededor de quince y cinco metros de anchura cada uno y entre uno y dos de longitud y se produjeron en la parte baja de un terreno en pendiente plantado recientemente con chopos. Todo apunta a que se produjeron a consecuencia de la formación de bolsas de agua en el subsuelo, que reventaron provocando corrimientos de tierra.