Veintidós niños gitanos recibieron clases de refuerzo escolar en el Secretariado Xitano
06 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.De pasar la tarde en la calle dando vueltas sin hacer nada, viendo la tele en casa o rodeados de chatarra, a esforzarse con los deberes y el estudio. Esa es la pequeña, pero gran transformación que han experimentado la mayoría de los 22 niños gitanos -en el grupo también hay dos niñas de Colombia- que recibieron apoyo escolar este curso en la Fundación Secretariado Xitano de Lugo. Lo hicieron a través del programa Promociona, que alcanzó su tercera edición. «Notamos que os rapaces veñen facendo máis grupo, que agora están interesados en facer as cousas e ben», destaca la orientadora educativa Belén Fernández.
Dos tardes a la semana, una hora y media cada día, los chavales, que tienen de 9 a 16 años, acuden a la sede del colectivo, en la Ronda do Carmen, donde trabajan divididos en dos grupos: uno de Primaria y uno de ESO, de los que se ocupan dos profesoras: Begoña y María. «Antes estudiaba, pero ahora me esfuerzo más porque quiero llegar a tener un futuro mejor», explica Nerea, que estudia segundo de ESO y a la que le gustaría ser pediatra. Pablo, uno de los más pequeños, revela con timidez que su sueño es ser pintor de paredes. «Me siento muy bien aquí, pero lo que se me da mal es Coñecemento do Medio», cuenta el crío. Uno de sus hermanos mayores, Abraham, aspira a convertirse en profesor de gimnasia; y la otra Nerea en investigadora de crímenes. En la aula se percibe el bullicio infantil, de los juegos, las risas y las ilusiones compartidas. Para todos hay un antes y un después de acudir a estas clases, y algunos orientan ahora su futuro a profesiones que, al menos en la teoría, contribuyen a mejorar la sociedad.
Peluqueras o veterinarias
«Eu quero estudar Dereito porque quero ser xuíza. Vexo cousas que non me gustan, toda a política é moi corrupta, e quero axudar dalgunha maneira», expone Camila, de 17 años y estudiante de cuarto de ESO. Shakira duda entre Bellas Artes o Veterinaria porque le gustan «expresarse» y los animales, igual que José Antonio, que en tercero de Primaria se decanta por ser veterinario. A Mónica y a Sara les gustaría ser peluqueras, Silvia hacer algo relacionado con Bellas Artes, Rebeca quiere ser actriz, y Chelito, otra de las pequeñas, aún no se decanta por ninguna vocación.
«¡Estáis dando mal ejemplo!», tercia Abraham cuando sus compañéros hablan a la vez y se interrumpen unos a otros. Sus dos hermanos pequeños acuden con él a clase, y él ejerce de hermano mayor, aunque su sonrisa pícara delata que es más travieso de lo que quiere aparentar. «Quiero agradecerles a Belén, a María y a Begoña todo lo que nos están ayudando», finaliza con sinceridad el crío.
en directo en el tercer curso del programa promociona