El ferrocarril atrae a las cigüeñas en Monforte

LEMOS

Las aves han conseguido asentarse otra vez sobre la iglesia de Ribas Altas
Las aves han conseguido asentarse otra vez sobre la iglesia de Ribas Altas

Como es habitual en esta época del año, las cigüeñas vuelven a anidar en numerosos puntos de la comarca de Lemos, una de las zonas de Galicia que cuenta con las mayores poblaciones de esta especie. En Monforte, una de los lugares elegido por las zancudas para instalarse se encuentra sobre la vía del ferrocarril. Más exactamente, en lo alto de una torre que sostiene una catenaria entre los pasos a nivel de Rioseco y la calle Xoán Montes. Hace varias semanas, operarios de Renfe -tras solicitar permiso a Medio Ambiente-, retiraron el nido de esta instalación. Pero las cigüeñas insistieron y consiguieron volver a construirlo. Ahora no es posible desmontarlo de nuevo, porque la pareja ya está criando a sus polluelos y la ley no lo permite en estas circunstancias. Y ahí siguen las testarudas aves, sin asustarse con el estruendo de los trenes que de vez en cuando pasan exactamente por debajo de su hogar.

También en Ribas Altas

Las cigüeñas también siguen insistiendo en vivir sobre el campanario de la iglesia de la parroquia monfortina de Ribas Altas, precisamente el primer lugar de la zona en el que se tomaron medidas para impedir su instalación, lo que se hizo en el 2001. Este edificio fue el primero en el que se decidió colocar un tejadillo metálico a dos aguas y unas rejas verticales para disuadirlas de levantar sus nidos y prevenir posibles daños en la estructura del templo. Hay que tener en cuenta que sobre el campanario llegó a haber dos nidos a la vez. Esta solución -después aplicada en otros lugares- funcionó durante bastante tiempo. Una pareja de cigüeñas intentó montar un nido en el campanario en el 2002, pero no lo consiguió. Pasaron trece años sin que las aves se asentasen sobre la iglesia. Sin embargo, el año pasado regresaron y lograron construir un nido a pesar del obstáculo. Esta primavera volvieron a la carga y otra vez se las han arreglado para edificar un hogar. Está visto que han aprendido cómo instalarse incluso en unas condiciones muy poco favorables.