El alcalde espera sacar a concurso la gestión de la piscina en abril

Carlos Cortés
carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

El Grupo Pazos rechaza las ofertas de las tres empresas que optaban al contrato y obliga al Ayuntamiento a activar su plan alternativo

31 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

La administración judicial del Grupo Pazos considera insuficientes las propuestas de las tres empresas que habían puesto por escrito su oferta para hacerse cargo de la piscina municipal de A Pinguela. Descartada por lo tanto la opción de un acuerdo amistoso que permitiese un relevo automático, el Ayuntamiento pone en marcha el plan b del que había hablado estos días el alcalde sin llegar a desvelarlo. Ese plan pasa en primer lugar porque sea el Ayuntamiento el que negocie directamente las compensaciones económicas. El objetivo es convencer a la empresa y al juzgado que administra su concurso de acreedores de que renuncien al contrato, lo que permitiría sacar de nuevo a concurso la gestión de la piscina.

El alcalde, Severino Rodríguez, informó ayer por la tarde a los trabajadores de la piscina y a los portavoces municipales de que la administradora nombrada por el juzgado para negociar la liquidación de la deuda del Grupo Pazos acababa de comunicarle que ninguna de las tres ofertas de empresas interesadas en heredar el contrato de la piscina colma sus expectativas económicas. Así que, al menos en principio, el Ayuntamiento tiene que renunciar a su opción preferida, que pasaba porque el Grupo Pazos cediese sus derechos y obligaciones en la piscina directamente a otra empresa, a cambio de las compensaciones económicas que pactasen las dos partes.

Ahora empezará la negociación directa entre el Ayuntamiento y los gestores del Grupo Pazos para liquidar el contrato. Si todo sale como espera el alcalde, en enero los responsables empezarían a trabajar en el nuevo concurso para adjudicar la piscina y, al mismo tiempo, buscarían a una empresa que, mediante un procedimiento negociado y sin publicidad, asumiese la gestión entre el 1 de febrero y el 1 de abril. En abril entraría quien ganase el concurso. Tanto la gestora provisional como la definitiva se quedarían con los trabajadores de la plantilla actual.