Los ladrones asaltaron dos negocios, una casa y la sede del Ayuntamiento
18 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.La Guardia Civil busca a los ladrones que se pasearon por Sober durante la madrugada de ayer. Entraron en el Ayuntamiento, en una casa particular y en dos negocios. Tres de estos robos ocurrieron en el centro del pueblo, pero nadie oyó ningún ruido ni llegó a ver a los cacos. El alcalde, al que le robaron el ordenador portátil que utiliza en la casa consistorial, admite que lo ocurrido ha causado inquietud entre los vecinos, pero da un voto de confianza a las fuerzas de seguridad. «Sei que a Garda Civil fai o seu traballo», afirma Luis Fernández Guitián. Con los de ayer, en los últimos meses se han producido ya seis robos nocturnos en esta localidad.
En los dos negocios y la casa, los ladrones no tuvieron apenas dificultades. Se limitaron a romper con una palanca metálica las puertas de acceso. Con el Ayuntamiento se tomaron más molestias. No intentaron forzar la nueva puerta de cristal del acceso principal, sino que entraron por una ventana de la parte trasera del edificio. Igual que todas las demás de la planta baja, esa ventana está protegida con barrotes de hierro, pero los asaltantes emplearon una traviesa de madera de más de dos metros de largo con la que las reventaron haciendo palanca. Después solo tuvieron que romper un cristal, meter una mano y abrir la ventana.
Una vez dentro, abrieron cajones y armarios en busca probablemente de objetos de valor o de dinero. Lo único que se llevaron fueron dos ordenadores portátiles, los que utilizaban habitualmente para su trabajo el alcalde y el aparejador municipal. Había también una caja fuerte con una pequeña cantidad de dinero, pero o no la vieron o no les interesó. En el interior de la casa consistorial no causaron más destrozos que la puerta que rompieron a golpes para poder entrar en el piso superior.
Los dos negocios asaltados están en las cercanías de la praza do Concello. Se trata de la peluquería de la rúa do Progreso y de un bar de la praza do Toural. En la peluquería no se llevaron más que una hucha con propinas. La abandonaron en las cercanías, con las monedas más pequeñas todavía dentro.
En el bar, los cacos consiguieron un botín algo más sustancioso. Reventaron la máquina recreativa, con una recaudación que todavía está sin estimar. Y también se apoderaron de dos botes con propinas en los que, según los primeros cálculos, podía haber varios cientos de euros. Es el segundo robo que sufre este establecimiento de hostelería en los últimos años.
El único robo que se produjo fuera del centro del pueblo ocurrió en Outeiro, el barrio de las proximidades del campo de fútbol. Los ladrones entraron en una vivienda de planta baja situada al lado de la carretera. La casa está deshabitada y no tiene nada de valor. Se fueron de vacío.