Severino Rodríguez espera hoy noticias del administrador judicial
11 dic 2014 . Actualizado a las 05:03 h.Llegó el momento de tomar decisiones sobre el futuro de la piscina municipal. Es el mensaje de fondo de las valoraciones que realizaron ayer PP y PSOE del anuncio de una huelga indefinida por parte de los trabajadores. Si no se produce un acuerdo, las instalaciones de A Pinguela cerrarán a partir de la medianoche de mañana viernes. El alcalde tiene en su mano el rescate del concesión, al haber entrado el Grupo Pazos en concurso de acreedores. De momento, sin embargo, se aferra a la posibilidad de que otra empresa subrogue la deuda y se haga cargo del servicio previo visto bueno del administrador judicial.
Severino Rodríguez confía en que hoy pueda producirse alguna novedad. Un acuerdo «bó e definitivo» que impida el anunciado cierre de la piscina municipal. Las esperanzas del alcalde apuntan a la reunión que tenían previsto mantener a última hora de la tarde de ayer el gerente del Grupo Pazos y el administrador concursal, con el fin de valorar la oferta de una de las empresas que se interesaron por hacerse cargo de la concesión. Al cierre de esta edición, no habían trascendido los resultados de las negociaciones con el juzgado.
«Hemos dejado que el alcalde hiciera sus gestiones como nos pidió, pero creemos que el tiempo ha terminado y es hora de tomar las decisiones que correspondan para que los trabajadores puedan mantener sus puestos y los ciudadanos sigan contando con el servicio que presta la piscina», señala Julia Rodríguez.
La portavoz del PP tenía previsto reunirse ayer con los trabajadores, el mismo día en el que formalizaron la convocatoria de huelga indefinida a partir de la medianoche de mañana. El cierre, advierte Julia Rodríguez, «supondría un importante perjuicio para toda la ciudad», por lo que el alcalde está obligado «a coger las riendas de la situación y darle una solución».
Acuerdo «complicado»
También el portavoz del PSOE se entrevistó ayer con los trabajadores de la piscina. La impresión que se llevó del encuentro es que la plantilla ve «complicado» el acuerdo en el que confía el alcalde. «Nós apoiamos as súas xestións porque estamos a favor de buscar unha solución que non teña custes para o Concello. Pero hai que estar preparados para o peor, e se non hai un acordo hai ferramentas para evitar o peche», dice el concejal socialista. El pleno facultó recientemente al alcalde, con los votos de PP y PSOE, para rescatar la concesión de la piscina si no aparece ninguna empresa que subrogue la deuda del Grupo Pazos.