El caudal del Sil bajó quince metros a causa de unas obras de Iberdrola

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

El descenso del caudal es especialmente patente a la altura del puente de Augas Mestas.
El descenso del caudal es especialmente patente a la altura del puente de Augas Mestas. carlos rueda< / span>

La firma asegura que la bajada no afectará a las rutas de los catamaranes

01 jul 2014 . Actualizado a las 20:35 h.

El cauce del Sil a su paso por la Ribeira Sacra experimentó en los pasados días una fuerte bajada, debido a que la empresa hidroeléctrica Iberdrola redujo el nivel de los embalses de Santo Estevo y San Pedro a causa de unas obras de ampliación que se están ejecutando actualmente en la última de estas presas. La empresa, sin embargo, señala que el descenso del nivel del agua es transitorio y no afectará a las rutas turísticas fluviales durante este verano.

Según los datos disponibles ayer, el embalse de Santo Estevo almacenaba 139 hectómetros cúbicos, lo que supone estar a un 65,25 % de su capacidad total. Con respecto a la semana anterior, la bajada fue de 34 hectómetros. La presa de San Pedro se encontraba ayer con dos hectómetros cúbicos, a un 33,33% de su capacidad y con un hectómetro menos que hace una semana. El descenso del caudal del río es especialmente patente en la cola del embalse de Santo Estevo, a la altura del puente de Augas Mestas -en el municipio de Quiroga-, donde una buena parte del cauce quedó en seco.

El vaciado llegó al máximo durante el pasado fin de semana, en el que el nivel del agua descendió unos quince metros en los puntos donde la bajada fue más acusada. El embalse se llenará de nuevo esta semana, con un ritmo de subida diario de entre un metro y un metro y medio. Después de que haya recuperado su nivel normal, a mediados de este mes, se llevará a cabo otro vaciado parcial -con el mismo tope de quince metros de bajada- que durará igualmente dos o tres días.

Solución negociada

La empresa responsable de las presas señala que esta maniobra «se ha planificado para que no afecte a los catamaranes, ya que es compatible con la navegación en todos los tramos que están actualmente en servicio, desde Doade hasta Santo Estevo». La firma dice además que se mantiene en contacto con el consorcio turístico de la Ribeira Sacra para «resolver cualquier incidencia que pudiese surgir» a este respecto. La gerencia del consorcio apunta por su parte que este método de vaciados parciales de los embalses fue negociado con la empresa a fin de reducir su incidencia en la navegación fluvial y en las rutas turísticas. «En principio tiñan previsto ter os encoros cun nivel baixo durante varias semanas, pero chegouse a un acordo para que a baixada da auga se reducise ao mínimo imprescindible», explican.

Durante el fin de semana, las embarcaciones que recorren el cañón del Sil pudieron navegar con normalidad. «O único inconveniente é que as pasarelas dos pantaláns quedaron bastante máis inclinadas que de costume, polo que para algunhas persoas puido ser máis dificultoso acceder ás embarcacións, pero non houbo que interromper ningunha ruta», añaden.