Los vinos de viñas sin regar son los más valorados en la primera cata de la investigación sobre las necesidades hídricas de la vid en Galicia
28 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.¿Riego en los viñedos gallegos? Pues sí. Desde el 2012, está en marcha un proyecto de valoración agronómica y económica del empleo de esta técnica para el cultivo de la vid en Galicia. La investigación corre a cargo de la Estación de Viticultura y Enoloxía y un equipo de la Universidade de Santiago especializado en fertirrigación y necesidades hídricas. Aunque concluirá este año, a comienzos del 2013 se dieron a conocer algunas conclusiones sobre los ensayos de campo. Ahora trascienden los primeros datos sobre el análisis sensorial de los vinos elaborados con variedades blancas. «En general, los procedentes de secano fueron mejor valorados que los provenientes del tratamiento de riego», señalan los autores. En el godello, añaden, «esta diferencia de valoración resultó estadísticamente significativa».
No se suele hacer alarde del uso del riego en los viñedos, defendido por unos y denostado por otros. Para sus partidarios, un aporte suplementario de agua garantiza la calidad de la uva frente a los efectos negativos del déficit hídrico. Sus detractores, por el contrario, cargan las tintas en el riesgo de sobreproducción y uniformidad en los vinos resultantes. La preocupación por los efectos del cambio climático brinda, en todo caso, la coartada que muchos anhelaban. «El uso del riego se ha extendido en la denominación de origen Rías Baixas para evitar descensos en la producción de uva debidos a las características climáticas de cada año. Las otras denominaciones gallegas están adaptando sus sistemas de cultivo al incipiente cambio climático y, por ejemplo, el riego está siendo implantado en los viñedos de nueva plantación en Ribeira Sacra», señala la memoria del proyecto publicada en el boletín de la Universidad de Santiago.
El trabajo de campo del estudio sobre el riego del viñedo, financiada por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, se completa con una serie de catas realizadas por expertos en análisis sensorial. Hasta la fecha trascendió la que fue realizada con variedades blancas autóctonas en la denominación de origen Ribeiro, de cuyo contenido se hizo eco la revista Enólogos en su edición digital.
Datos llamativos
Los vinos se elaboraron en las instalaciones de la Estación de Viticultura y Enoloxía de Galicia, situada en el municipio ourensano de Leiro, con uvas de treixadura, godello y albariño procedentes de su viñedo experimental, unas sometidas a riego y otras en régimen de secano. Los vinos en los que no hubo aportación suplementaria de agua fueron los mejor valorados en todos los casos, sobre el todo el godello y, en menor medida, el albariño. La valoración «hedónica» fue más pareja en el caso de la treixadura.
Por lo que respecta a las analíticas que aparecen en el estudio, los vinos elaborados con uvas en las que se aplicó riego tienen curiosamente más grado alcohólico. Otro dato llamativo corresponde a los niveles de acidez de la treixadura, mayores en el vino de uva no irrigada.