La Xunta puso pegas a la propuesta de recalificación de terrenos
22 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El pasado 17 de abril se cumplieron seis años del primer anuncio sobre la instalación de una fábrica de Pacadar en Monforte. Corrió a cargo del entonces primer teniente de alcalde, el socialista José Tomé, durante una reunión con empresarios locales en el parador de turismo. Tomé estimaba que el grupo de Villar Mir podría poner en marcha su nueva planta de prefabricados de hormigón en el 2009. El tiempo puso de manifiesto que sus cálculos eran demasiado optimistas.
La Diputación autorizó en el 2010 la compra de los terrenos necesarios, a través de la Sociedade Urbanística Provincial (Suplusa). A la espera de expropiar las dos últimas parcelas, dispone de algo más de cien mil metros cuadrados para la planta de prefabricados. Tampoco está finalizado el documento inicial para recalificar como industrial el suelo rústico próximo al polígono de O Reboredo en el que estaba prevista la instalación de Pacadar.
Trámites pendientes
El procedimiento en estos casos es similar el que se sigue en la tramitación de los planeamientos urbanísticos. La Diputación, como entidad promotora, tiene que elaborar un documento inicial que, tras ser informado por los servicios de Urbanismo de la Xunta, debe ser aprobado en primera instancia por el pleno municipal. Una vez concluido el plazo de exposición pública y presentación de alegaciones, corresponde a la corporación de Monforte proceder a su aprobación definitiva y remitirlo a la Xunta para que le dé también visto bueno. Solo a partir de ese momento el suelo adquirido por Suplusa estará en condiciones de acoger un uso industrial.
Hasta aquí la teoría. En la práctica la Diputación ya trasladó a la Xunta un documento inicial para su información por parte de sus servicios de Urbanismo, que después de examinarlo plantearon una serie de modificaciones en su contenido. Este informe previo fue enviado al Ayuntamiento de Monforte el mes pasado, que a su vez lo trasladó a la Diputación para que realice los retoques solicitados. Mientras los cambios no se produzcan, el proceso de recalificación sigue estancado.
Sobre la voluntad del grupo de Villar Mir para instalarse no hay grandes novedades desde el 2007, cuando presentó una solicitud de subvención en el Igape. Pese al descenso en su volumen de negocio motivada por la crisis, un portal de información empresarial anunciaba a comienzos de año que la empresa mantenía su interés por abrir una fábrica en Monforte. Este diario solicitó la pasada semana datos a la Consellería de Economía e Industria sobre la situación de las ayudas comprometidas en su día para el proyecto. El departamento de Francisco Conde no había ofrecido ayer respuesta alguna.