Mientras unas infraestructuras que resultan importantes por las mejoras que supondrán y por el presupuesto que supone su ejecución están sin terminar, otras ni siquiera han empezado. Así ocurre con trabajos que afectan tanto a la red de comunicaciones por carretera como a las conexiones ferroviarias.
La A-8, final en Baamonde
El Congreso instó al Gobierno en marzo del 2010 a estudiar la prolongación de la autovía del Cantábrico a Lavacolla. Sin embargo, nada se ha avanzado desde entonces, y la A-8 acaba por ahora en Baamonde aunque ni siquiera está completamente lista en Asturias y en Lugo.
Un AVE sin vuelo
El AVE del Cantábrico, de Ferrol a Bilbao, fue incluido en las obras del Plan Galicia. El Gobierno llegó a licitar el estudio informativo de la obra de Santander a Bilbao, pero en Galicia no alcanzó ni siquiera esa concreción y los ejecutivos socialistas de Asturias siempre se mostraron reticentes hacia la obra.
Un enlace pendiente
La conexión de la N-540 con la A-6 es una de las infraestructuras citadas para completar un anillo de circunvalación en Lugo. Sin embargo, su ejecución no se ha plasmado en actuaciones concretas.