Desvela un informe que alerta del riesgo de insolvencia municipal
29 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los grupos políticos despejan sus bazas con vistas al debate de la actualización de las ordenanzas municipales, que se celebrará en el pleno previsto para el próximo 7 de noviembre si el equipo de gobierno no da marcha atrás. De momento, todo apunta a que la propuesta en la que trabaja el BNG, con vistas a perfilar el capítulo de ingresos de los presupuestos del 2012, solo saldrá adelante si el PSOE se da por aludido por la llamada a la «responsabilidad» que realizó esta semana la concejala de Facenda, María Xosé Vega.
El PP puso ayer tierra de por medio en un comunicado en el que argumenta que el Ayuntamiento de Monforte no puede gravar alegremente las economías familiares después de gastar «más de 14.000 euros en facturas de telefonía móvil en los últimos seis meses».
Entrar a saco
La situación de gobierno en minoría obliga al Bloque a buscar algún apoyo en la oposición para aprobar la subida de tasas. Si el respaldo del PP parecía más que improbable desde un principio, su última nota de prensa marca distancias con claridad. «Los ciudadanos nos vemos obligados en nuestra economía familiar y empresarial a recortar el gasto. Del mismo modo, debemos exigir un mínimo de coherencia en la gestión de los recursos municipales, que son de todos», dice la portavoz del PP en la corporación, Julia Rodríguez.
Según su criterio el «permanente aumento del gasto corriente» por parte del equipo de gobierno ha llegado a niveles «preocupantes» porque no guarda relación alguna con el «inexistente» nivel de inversión. El descontrol en el gasto, añade, pone al Ayuntamiento «en una situación económica y financiera límite que o bien dificultará los pagos y el mantenimiento de los servicios o bien obligará a entrar a saco en los bolsillos de los ciudadanos».
Una negligencia
El PP sostiene que el informe de intervención sobre las cuentas municipales del 2010 pone de manifiesto «la insolvencia a corto plazo de este Ayuntamiento» y pide que se examine «partida por partida» el capítulo de gastos para evitar desembolsos «superfluos» sobre los que afirma haber alertado desde hace tiempo. El comunicado llama la atención especialmente sobre el incremento de los gastos por la recogida de basura, que pasaron de 900.000 a 1.600.000 euros anuales. Aumento que, a su juicio, constituye una «negligencia» por la actual situación de crisis, y que no se correspondería, según la mayoría de los vecinos, con la mejora real del servicio.
Entre otras «irresponsabilidades» en materia de gasto, alude a los «excesos» en materia de contrataciones y a la gestión de la recaudación ejecutiva municipal o del Centro do Viño da Ribeira Sacra por parte de empresas «externas y foráneas».