Otras zonas colindantes a la Ribeira Sacra también sufren este descenso selectivo de turismo en alojamientos rurales. Es el caso de O Incio, donde la casa rural da Cabaza ha sufrido una bajada en julio de casi el 50% con respecto al mismo periodo del año pasado. «El año en general está siendo nefasto, hemos tenido una bajada del 60%», explica Arturo Ruiz sobre la casa en la que trabaja. «Este mes se suele ocupar con gente de Galicia, pero este año no se han movido. Han venido más que nada de fuera, de las dos mesetas, Valencia y Cataluña» explica Arturo.
En definitiva, el verano esta siendo muy desigual para el turismo rural en la Ribeira Sacra y sus alrededores. Algunos empresarios han aumentado su clientela mientras que otros, con peor suerte, han sufrido descensos de hasta el 50% principalmente por la crisis económica que asola el país. A pesar de esto, tienen previsiones de que el mes de agosto mejorará la situación ostensiblemente.