Ribeira Sacra

Abel Veiga Copo

LEMOS

26 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras sus monumentales iglesias románicas y monasterios esculpidos en las laderas mismos del cañón, la magia envolvente y sinuosa de la Ribeira Sacra, mística belleza y paisaje sin igual, depositada a partes iguales entre las vertientes orensana y luguesa, despierta a una realidad en la que se sueña con ser declarado Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Ya es itinerario cultural de Europa y uno de los puntos de mayor atractivo turístico y económico empresarial del interior de Galicia. Más de una veintena de municipios lindan, brotan, acarician esta escultura viva de gran riqueza de la naturaleza, caprichosa y única y que conforman un paraje y ecosistema digno de admiración.

Sin duda la consecución de tal declaración patronímica sería un respaldo e impulso vital para todos estos ayuntamientos y para ambas provincias. Si bien es cierto que el mayor y quizás más hermoso trazado del cañón discurre por el vecino municipio de Sober, Monforte debe apostar y apoyar la imagen, el futuro y el potencial que encierra la Ribeira Sacra.

El desarrollo y salto hacia delante de todo la comarca sería un potencial enorme, en lo turístico, lo comercial, empresarial, artístico y sobre todo cultural. Un dinamizador activo de la zona, teniendo a Monforte como uno de sus principales epicentros y núcleos de infraestructura, servicios y red de atención. Que sea esta una tarea de todos, sin partidismos ni protagonismos individuales.