Dos ladrones huyen de vacío de un piso de Chantada

carlos cortés / Roi Fernández CHANTADA / LA VOZ

LEMOS

Reventaron la puerta pero se dieron a la fuga sin ningún botín al oír que unos vecinos entraban en el portal

03 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El piso estaba vacío y ellos habían entrado tras forzar la puerta, pero no les dio tiempo a acabar la faena. Los ladrones escaparon al oír ruido en el portal. Ocurrió ayer por la mañana en la calle Ribeira Sacra, en pleno casco urbano de Chantada. El matrimonio que vive en el piso asaltado no echó en falta ningún objeto de valor.

Los ladrones debieron entrar en la casa entre las diez y media y las once de la mañana. Posiblemente aprovecharon alguno de los frecuentes momentos en los que algún vecino deja la puerta de entrada abierta, porque nadie recuerda haber abierto a ningún desconocido con el portero automático.

La puerta del piso asaltado tiene tres cerraduras y una banda de hierro de seguridad, así que para reventarla tuvieron que provocar un destrozo importante con algo similar a una palanca. Una vez dentro, se pusieron a buscar objetos de valor en los cajones.

En eso estaban cuando poco después de las once entraron dos vecinos en el portal del edificio. Los ladrones debieron oír el ruido de la puerta porque salieron del piso sin haber encontrado nada de valor, posiblemente pensando que podían descubrirlos. En el portal se cruzaron con los vecinos, que se fijaron en ellos porque no los conocían y porque parecían ir con mucha prisa.

Los vecinos sospecharon y subieron por las escaleras para comprobar si había algo raro. Al llegar al piso asaltado vieron la puerta destrozada y avisaron a los propietarios y a la Guardia Civil. Cuando llegaron los dueños del piso, los agentes ya estaban allí tratando de dar con algún rastro de los ladrones.

En el interior de su casa se encontraron con dos habitaciones completamente revueltas. Habían sacado los cajones de los armarios para revolverlos, en busca posiblemente de dinero o de joyas. En las otras estancias de la casa no habían tocado absolutamente nada, probablemente porque no les dio tiempo.