El Ayuntamiento hará tres análisis a la semana por si la situación empeora
16 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Ayuntamiento de Bóveda levantó ayer la recomendación de no beber el agua de la traída que estaba vigente desde el martes. El alcalde, José Manuel Arias, tomó esta decisión después de comprobar que los segundos análisis efectuados por la Consellería de Sanidade demuestran que ni el agua del fondo del embalse, ni la que después sale de la depuradora o la que llega a las casas de los setecientos abonados a la red municipal presenta rastos de toxicidad.
Los análisis efectuados por la consellería a partir de las muestras recogidas el jueves descartan la presencia en la traída de microcistina, la toxina que producen las cianobacterias cuyo desarrollo anormal formó la capa viscosa de color rojizo que se ve desde la semana pasada en la cabecera del embalse.
En cualquier caso, el riesgo no desaparecerá hasta que lo haga la mancha. Por eso, el Ayuntamiento encargará análisis cada tres días para comprobar que las cianobacterias no caen al fondo del embalse, desde donde podrían entrar en la red de suministro de agua. «En Sanidade -explica el alcalde? recomendaban tomar mostras unha vez por semana, pero decidimos facelo con máis frecuencia por se acaso».