Un campeón olímpico en Monforte

LUIS CONDE MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

14 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los alumnos del IES Daviña Rei fueron unos auténticos privilegiados, ya que ayer disfrutaron de un coloquio que impartió el campeón olímpico de vela en la modalidad Tornado, el gallego Antón Paz Blanco. El deportista, natural de Vilagarcía, fue invitado por el director del centro, Vicente Docasar, para que comentara sus vivencias a los estudiantes, que participaron activamente con sus preguntas.

El deportista, que se inició en esta práctica deportiva con solo ocho años, admitió la dificultad que entraña llegar y prepararse para una cita olímpica. «Estuve de suplente en las de Sídney, conseguí el octavo puesto [diploma olímpico] en Atenas y en Pekín fui campeón. Recuerdo que la preparación para estas últimas fue complicada, ya que al haber poco viento en esta ciudad china, tuve que sacrificar mucha masa muscular hasta quedar en 70 kilogramos», dijo Paz a los estudiantes.

Conseguir el oro olímpico en Pekín fue difícil, ya que él y su compañero de tripulación Fernando Echavarri tuvieron que superar a los representantes argentinos y australianos, a los que nunca antes pudieron batir.

Mares interiores

Algún alumno se interesó por la forma de poder practicar este deporte en una zona de interior como la de Lemos. Antón Paz contestó: «Es posible, porque yo conozco a un campeón argentino de la zona interior que se inició en un lago haciendo windsurf y actualmente es el más laureado de este país con cuatro medallas olímpicas a sus espaldas. Es más, recuerdo que cuando era pequeño vine en un par de ocasiones a competir a Belesar, un escenario perfecto para este deporte».

Los estudiantes también se interesaron por conocer la forma de la embarcación que él pilota. «Es un barco de vela Tornado, es decir, un catamarán con dos cascos, de seis metros de largo por tres de ancho, con un palo de diez metros. Es lo que denominamos el fórmula 1 de la vela, que además puede alcanzar 25 nudos [40 kilómetros por hora]», apuntó.

Otra de las anécdotas que contó fue el agobio que tuvo que pasar después de conseguir la medalla de oro en Pekín. «Todos los aficionados querían fotografiarse con la medalla y eso nos complicaba las cosas, porque teníamos que estar pasando controles de metales continuamente, y eso nos retrasaba y hacía que llegáramos tarde a algunos compromisos», comentó.

A la presencia de Antón Paz ayer en Monforte contribuyó, sin duda, que su padre, Álvaro Paz, imparta actualmente clases en el IES Daviña Rei.