El centro de drogodependencias atendió ya a más de mil usuarios

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

La unidad asistencial prima en los últimos años la labor de prevención

20 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Unidad Asistencial de Drogodependencias de Monforte ha llegado en los primeros meses de este año al usuario número mil. El centro, que depende orgánicamente del Ayuntamiento de Monforte y funcionalmente de la Consellería de Sanidade, echó andar en 1987. Desde el principio, atendió tanto dependencias de drogas ilegales como problemas de alcoholismo, tabaquismo y ludopatías. Con el paso del tiempo, ha ampliado su ámbito inicial de actuación con programas en materia de prevención e inserción social.

El paulatino incremento del número de personas atendidas se ha traducido, según sus responsables, en un cambio del perfil del usuario y de las razones que le llevan a solicitar los servicios de la unidad asistencial. «Hace unos años era difícil que viniese alguien por un problema de tabaquismo y hoy es algo que se ve con más naturalidad», dice Luisa Astray, del equipo de prevención.

Repunte de la heroína

La atención a personas con adicción a sustancias ilegales sigue acaparando, no obstante, la mayor parte de la actividad del centro, en el que se constata de un tiempo a esta parte un ligero repunte del consumo de heroína entre los jóvenes. La cocaína ofrece los datos más preocupantes y lo peor de esta droga, desde la perspectiva de los especialistas de la unidad asistencial, es que existe un porcentaje importante de casos «larvados» de adicción.

El fenómeno del consumo de bebidas alcohólicas por parte de los jóvenes se ha convertido en los últimos años en otro de los objetivos prioritarios de este servicio, que desarrolla un trabajo regular en materia de prevención en contacto con los centros se enseñanza y los propios empresarios del sector.

«Estamos ampliando nuestras actividades a la hostelería porque nos parece muy importante concienciar a los profesionales de la necesidad de conseguir entre todos un consumo más responsable del alcohol», señala Luisa Astray, que acaba de impartir con Teresa Carballo una jornada informativa en la escuela de hostelería de Sober.