06 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El Ribeira Sacra consumó ante el Playas de Benidorm (3-1) su descenso matemático a la Superliga 2. Las circunstancias extradeportivas de la semana condicionaron el encuentro, ya que las jugadoras tuvieron muchas dificultades para entrar en el primer set.
En el segundo, el equipo, con su capitana, Rebeca Kruse, al frente, reaccionó bien, y se llevó el juego. También pudo conseguir el tercero, pero con el marcador igualado en los instantes finales, dos decisiones arbitrales muy discutidas -los colegiados señalaron una falta de rotación y una invasión de Pajovic-, dieron al traste con las opciones de poner el 1-2. A partir de ahí, Benidorm sentenció.