La conselleira agradeció la implicación del personal en el traslado
05 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El hospital Lucus Augusti, con 500 camas ocupadas, está desarrollando una actividad asistencial normal y equiparable a la de los cuatro centros que engloba, según señaló ayer la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, que visitó las instalaciones, tras el traslado. Farjas efectuó las declaraciones en la zona de hospitalización de obstetricia, en la que dijo ya habían nacido 19 niños. Hablo del futuro del Materno, pero no desveló qué tenían pensado para el Xeral. La conselleira felicitó a los trabajadores por el esfuerzo realizado para que el traslado fuera «un dos máis seguros levados a cabo nesta materia» y agradeció la implicación y el «esforzo ímprobo que, durante moitos meses previos e, despois no propio traslado, realizaron para que todo o proceso de cambio culminara co éxito co que finalizou e con total seguridade para os pacientes e usuarios».
Según los datos de la conselleira, en el Lucus se atienden a diario unas 200 urgencias generales y otras 40 pediátcias y a más de 4.000 personas que acuden a consultas externas.
La titular del departamento de Sanidade no quiso desvelar qué tenían previsto para el edificio del Xeral. Se limitó a decir que era un inmueble «que arquitectónicamente non se recomenda a sua utilización». «Estamos a falar -dijo- doutro tipo de decisións que a planificación de servicios». Preguntada acerca de sí el Sergas tenía previsto devolver a su propietaria, la Seguridad Social, este edificio, recordó que tanto los edificios como la parcela están cedidos a la Xunta para el uso que tenía hasta ahora. «É momento de facer exercicio de análisis, de valoración e de planificación». Dijo que un equipo estaba analizando la organización de la parcela y su utilización, «sempre pensando na mellora dos servizos que se presten e na recuperación de espacios nese entorno de Lugo».
La conselleira insistió que el Lucus está en un proceso «de sincronización de traballo de todos os profesionais». Aseguró que era momento de reorganización. «Non é so contar con novos espacios, senón tamén cambiar a forma de facer».