El 71% de españoles usan gafas, lentillas o ambos sistemas de corrección visual a la vez. Solo la mitad de la población admite haber acudido en alguna ocasión a la consulta de un óptico-optometrista. Los problemas oculares son uno de los síntomas que se asocian generalmente al envejecimiento.
Según una encuesta realizada a 2.000 personas, incluida en el Estudio sobre la Salud Visual de los españoles, en la población de más de 55 años, este porcentaje asciende al 93%, y para los que tienen entre 18 y 34 años desciende al 54%. Los jubilados y las amas de casa son los colectivos que más utilizan sistemas de corrección visual. Según los expertos en nutrición, los factores ambientales, como la dieta y el tabaquismo, son aspectos tan o más importantes que los de tipo genético.
«Las vitaminas E y C, el glutatión y la supeóxido-dismutasa se hallan en grandes concentraciones en la retina, por lo que un buen aporte de antioxidantes en la alimentación puede ayudarnos a mantener una buena salud ocular, además de prevenir y mejorar dolencias como la degeneración macular, cataratas y glaucomas», apuntó Julio Des Diz, especialista en oftalmología y experto en nutrición.
Los facultativos hacen especial hincapié en la alimentación como factor determinante para ayudar a que haya una buena salud ocular. Entre los nutrientes y alimentos que recomiendan están: zanahorias, espinacas, albaricoques, calabaza, arándano y naranja.
Vitaminas
En lo tocante a vitaminas, los especialistas hacen hincapié en la ingesta de la vitamina A, las del grupo C y la E. Las del grupo E mejoran el estado de la mucosa conjuntival y la función del nervio óptico y corteza cerebral. La C previene la aparición de cataratas, por su acción antioxidante. Esta se encuentra en la naranja, la acerola, el kiwi y la guayaba. También previene esta dolencia la E, que está en el aceite de germen de trigo, el maíz, las nueces, el aguacate y en los vegetales de hoja verde.
«Es importante reducir o eliminar el consumo de lácteos, grasas saturadas, mantequilla, bollería industrial, sal café y proteínas animales», señaló Des Diz.
El 70% de las enfermedades son causadas por una nutrición defectuosa. Los trastornos dietéticos influyen en el sistema visual. El déficit de vitamina A es la causa de patologías: síndrome de ojos secos, ceguera nocturna, manchas de Bitot y xerosis corneal, mientras que un déficit de vitamina B puede provocar fotofobia, queratopatías y neuropatía óptica. Las características genéticas de cada persona otorgan riesgo para sufrir ciertas enfermedades cuando los factores ambientales actúan sobre las células. «La buena noticia es que esta información se puede conocer desde el momento del nacimiento y, por lo tanto, existe la posibilidad de corregir aquellos factores ambientales que contribuyan a la aparición de la enfermedad», indicó Julio Des Diz.
Conocer los riesgos genéticos ayuda a tomar conciencia de los cambios nutricionales y ambientales que hay que adoptar para tener una mejor calidad de vida. «Esta nueva perspectiva de la medicina, que une predicción genética y tratamiento individualizado, es lo que se denomina medicina personalizada y aplicada a nuestro ámbito, es la que se puede llamar oftalmología personalizada», dijo Des.