Dolores Pérez dejó su cargo y ahora los 50 alcaldes de barrio son hombres
16 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los políticos sarrianos cumplen la paridad en las listas electorales, todo lo contrario que lo que sucede con la elección de pedáneos. Hasta hace unas semanas entre los 50 alcaldes de barrio solo había una mujer, Dolores Pérez, pero tras su dimisión por motivos personales solo son hombres los que ostentan el poder en las parroquias. Dolores Pérez asumió el cargo de pedánea de Vilar de Sarria en el 2004 sustituyendo a su marido en las primeras elecciones democráticas que hubo de pedáneos en Sarria. «Me presenté casi de cachondeo y me llevé una gran sorpresa al comprobar como la mayoría de vecinos me votaban». En su mandato de seis años asegura que fueron más las alegrías que los sinsabores. «Tuvimos la oportunidad de hacer cosas importantes y buenas para el pueblo como el saneamiento, la plaza pública o el campo de la fiesta. Nos gustaría haber hecho más, pero no se pudo», asegura Dolores Pérez con cierta nostalgia. La verdad es que a Dolores Pérez se le nota que es una mujer muy dispuesta y por ello tiene una presencia muy activa en la vida de su parroquia. «Soy muy inquieta y me encanta hacer cosas y participar activamente en todos los proyectos que puedo, por eso también fui una de las integrantes de la comisión de fiestas». Una de las cosas de las que está más agradecida es del trato que le dispensaron sus compañeros masculinos de cargo. «La realidad es que siempre me sentí muy arropada por mis compañeros. Me trataron de manera excelente desde el primer momento y me hicieron sentir como una más», manifestó Dolores Pérez. Con lo que ya no está tan contenta es con la manera de hacer las cosas desde el Concello en algunas ocasiones. «Daba la impresión de que si me pedían a mí algo y yo lo trasladaba al alcalde no nos hacían tanto caso como cuando esa persona iba a hablar directamente con el regidor. Al margen de esos pequeños detalles mi relación con todos los alcaldes que conocí en mi etapa fue excelente», especificó Dolores Pérez. Desde su experiencia como representante vecinal de una parroquia del rural, Dolores Pérez hace una petición a los alcaldes. «Deberían de prestar una mayor atención a la zona rural y al Camino de Santiago. Se centran de manera mayoritaria en lo que es el casco urbano del ayuntamiento y no se dan cuenta de las múltiples necesidades y problemas que existen en las parroquias rurales». El equilibrio entre vecinos y autoridad municipal no es sencillo de mantener. «La gente de la parroquia nos pide cosas y nosotros siempre las trasladamos. El problema es que muchas veces nos dicen que las van a hacer y luego no es así y entonces no quedamos demasiado bien», asegura Dolores Pérez. Después de 6 años decidió poner el punto y final a su etapa como pedánea. «Los motivos por los que dejo el cargo son únicamente debidos a que no puedo compaginarlo con mi trabajo», concluyó Dolores Pérez..