Un microclima especial en las laderas con socalcos

La Voz

LEMOS

26 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El clima de la Ribeira Sacra ofrece influencias mediterráneas, oceánicas y continentales. En el valle del Miño es posible apreciar en pocos kilómetros el paso de un clima oceánico a otro más mediterráneo, sobre todo al ir hacia el oeste por el curso del Sil.

El microclima que se origina en cada terraza hace que se den vinos de calidad en zonas más altas, húmedas y frías. Lo que sucede en esas terrazas es que hay una orientación solar buena y la pendiente de la terraza ayuda al drenaje y aireación del suelo. Esto provoca, señala la autora, que en verano los suelos se sequen más rápido y se adelante la parada del desarrollo vegetativo, «muy favorable para la maduración de los racimos», efecto que en esta comarca puede ser negativo al tratarse de un ambiente muy seco por naturaleza. Por tanto, las zonas aterrazadas tienen mejores condiciones para producir vino de calidad.